lunes, 3 de diciembre de 2007

de carácteres sin características...


Escribe don Francisco de Quevedo que "todos los que parecen estúpidos, lo son y, además también lo son la mitad de los que no lo parecen." Satírica como toda verdad peligrosa, y valiente como toda palabra que se pronuncia con sinceridad de alma. Con ello, podemos resbalar de cabeza a una reflexión, si acaso no trascendente, si con la permisividad que corresponde a lo que por derecho procede. Vengo a referirme a la bochornosa pérdida de personalidad que parejamente viene de la mano con el dogma que sitúa en el altar de los altares al diálogo, la intransigencia de la tolerancia y la pereza espiritual que desde la barrera ante los oles en el ruedo, servil reza amén. Se pierde toda personalidad precisamente cuando el horizonte del juicio radica en desertizarse sistemáticamente de prejuicios. Se extingue el carácter cuando hay un precio que silencia, y la grandeza se consume-experimentándose- en novelas. Obviamente el diagnóstico "crisis de valores" puede que resuma la calidad de nuestros aires, pero escrutar si cabe, un poco más, tampoco es indigesto y con Focílides pienso que el laborioso gana su vida; el perezoso la roba. No haya pues pereza en la tropa ni en nuestra sangre. Piensen caballeros, con el ceño en sospecha cuando nos menten por argumento el respeto, el derecho incuestionable o la necesidad de la libertad. Mezquina palabrería, al uso y precio más barato, en concordia a bocas olvidadizas, y a seres que no responden sino ante su contingente capricho y su plebeyo orgullo, valga la gracia, el orgullo del huérfano que vendió a sus padres. El peligro de la palabra-hablamos ante todo, de su manifestación oral- es todo lo que presupone, lo mucho que deja de abarcar, y el pestilente vapor que irradia a irresponsabilidad legítima. Presupone igualdad-de condición y en códigos-, su exceso omite la contundencia de la obra, mejor y mayor delatora de una personalidad, y las palabras "se las lleva el viento", así que sin haber la gravedad de un honor que presida tal tejemeneje, así estamos:

todo en contrato y firmado, sin apenas fe para lo que trasciende el papel, incrédulos casi con cualquier ingenuidad propia, caducos para la vieja honra, y babosamente tragones para con la huidiza novedad, soberbia ignorancia que es justa víctima de su devoción hacia los falsos ídolos.


Nota:

Faltar al honor siglos ha, comportaba la carga de aquella vergüenza del deshonor en las estirpes y linajes venideros, en cierto modo entendiéndose que la sangre quedaba "contaminada".


P.D: Grato puente a todos, recibid un cordial saludo intempestivo.

domingo, 2 de diciembre de 2007

El Caballero Español


"Un ternero había comido demasiado vidrio molido. En consecuencia, tuvo que parir. Dio a luz una vaca. Sin embargo, como el becerro era varón, la vaca no podía llamarle "mamá". Tampoco podía llamarle "papá", porque el becerro era demasiado pequeño. Por lo tanto el becerro tuvo que casarse con una persona y la alcaldía tomó todas las medidas promulgadas por las circunstancias de moda."

(Eugene Ionesco, La cantante calva)

A falta de una cita conforme al contenido de la presente homilía, les ofrendaré, camarados y camaradas, los requisitos que todo hombre mayúsculo debe cumplir para recibir el distintivo -ostentado por mi persona- de caballero español (C.E), esto es, aquel apelativo hiperbólico que reúne todas las virtudes y bondades posibles atribuibles a un varón. Antes de nada, consolar a aquellos que de antemano no puedan aspirar a los laureles de la perfección, pues no todo el mundo puede ser español, ¡ea!, es el sumo intelecto divino quien decide a quien castiga y a quien apremia, pero siempre podréis optar a las diferentes opciones que ofrecen las concurridas nacionalidades a las que el destino os despida: si sois ingleses tal vez lleguéis a ser gentlemans -nada comparable al caballero español, pero no por ello desdeñable-, si sois italianos podréis rezumar elegancia y follar por doquier, si sois alemanes podéis aspirar a conquistar el mundo y si sois franceses podéis aspirar a llevar boina y a comeros un rabo. Pero nunca llegaréis al sacro estado de caballero español, ¡joderos guiris! La máxima aspiración, el anhelo que toda alma pura exhala, requiere ser ibérico (excluyendo a Portugal) y por lo menos con 10 generaciones de pureza sanguínea. Así que queda acotado el campo de lectores a los que me dirijo -los demás podéis llorar la torpeza de vuestra estirpe-, aunque sé de buena tinta que más de un camarada está hemoinfectado por alguna subespecie de pigmeos, en fin... haré oídos sordos.

La primera condición queda apriorísticamente establecida: todo caballero español debe ser español. Tautología desarrollada por Diodoro Crono y Filón el Dialéctico (¿¿??) entorno al 300 a.J.C: Si eres caballero español luego eres español (Si p luego q), o definiendo el condicional en términos de conjunciones y negaciones: no (p y no q) esto es, que por la gloria de San Eustaquio no puede darse que se sea caballero español y no se sea español. Cagondi... digo en la progresía, ¡es jodidamente claro! francés quién no lo entienda. Los clásicos dan cuenta de ello, es un punto inapelable y transparente, que no me llamen demagogo después.

Siguiendo con mi exposición lógica, la segunda condición sería ser un caballero: para ser un caballero español se debe ser español y se debe ser caballero. Aquí sudaré de demostraciones axioma-peripatéticas, bastante claro está, en lo que quiero incidir es en el género del sustantivo: caballero, y por caballero entendemos a alguien con rabo, si no sería cabellera, y pese a que hay cabelleras españolas la mar de primorosas, no es tema a tratar en este escrito. Seriedad y rigor. Ale pues, niñas, jovencitas, pre-menopáusicas, señoras, marujas, viejas, ancianas y gabachos, debéis despediros de tan magna empresa, el camino de la suprema virtud tiene adoquines y no está hecho para caminar con tacones.

Bosquejemos ahora un escenario específico que recoja la compleja y plurimórfica índole del tema tratado. Aspectos secundarios que debe aunar el varón ibérico para fascioevolucionar en C.E: Subdivisión de requisitos:




1. Ser español:
- Para ser español, además del mencionado certificado de vernaculidad (de ver-ná-culo, sustantivo emparentado con ver-ano), es necesario respetar aquellos preceptos que la pulcra tradición nos ha legado. Por respetar no se entiende tolerar, es decir, soportar por resignación, sino asumir, defender y hacer proselitismo, eso sí, con un tono cordial y mediante la retórica de los ademanes galantes tal y como veremos en el segundo apartado. El español comprende a que se refiere Schopenhauer cuando entona que "Predicar moral es fácil, mucho más fácil que ajustar la vida a la moral que se predica."

- También es sabido, o era sabido -ya que la escuela en el oscurantismo actual no cumple su función educativa-, que todo español es heterosexual. No diré todo varón, esto es, como librepensador de anchas miras concedo el derecho de todo hombre a elegir el agujero en el que reposar, mas una elección inadecuada puede hacer perder el estatus de macho celtíbero. Ustedes deciden. Al español le gustan las mujeres, y cuantas más mejor, pues su virilidad no conoce sosiego, irradia testosterona y sus pelotas van acorde a su voluntad, pero ello no quiere decir que como virtuoso no sepa renunciar, no por miedo o incapacidad, sino por caballerosidad. Así pues, es epistemológicamente inverosímil formarse la imagen de un caballero español cortejando a otro hombre, ¡válgame Dios!, por mucho menos se quemaba en la Ilustración Medieval.

- Todo español es metafísico. Kierkegaard nos habla del caballero de la fe y del caballero de la resignación infinita -pero como era feucho y jorobado no le haremos mucho caso-, y pese a vislumbrar en sus textos de feo algunos retazos de la idiosincrasia de nuestro C.E, no podemos decir que concluyera su progresión lógica en la ascendencia hacia la virtud con el modelo adecuado. El caballero de la fe sería uno de los múltiples caballeros coligados en el C.E, un atributo noble y honroso, pero no definitivo: "El auténtico héroe trágico se sacrifica a sí mismo, junto con todo lo que posee, por lo general; todos sus actos y cada uno de sus movimientos pertenecen a lo general: se manifiesta, y en esta manifestación es el hijo bienamado de la ética. Este modo de obrar no conviene a Abraham, que no hace nada en favor de lo general y permanece oculto" "Abraham no puede hablar, pues no puede decir aquello que lo explicaría todo, no puede decir que es una prueba; y notemos esto: una prueba en que la tentación está constituida por la ética" (Kierkegaard, Temor y Temblor). El caballero español supera la contraposición kierkegaardiana entre los ámbitos de la ética, la estética y la fe. Sus actos, pese a contradecir la teoría del danés, aúnan y exaltan las tres parcelas. ¿Por qué? no puedo justificarlo todo, si no el texto se haría eterno, tened fe. Es evidente que no todo español llega a tal estado de conspicua exquisitez, en tanto español se haya en potencia, tan solo de él depende la actualización.

Con lo expuesto podréis averiguar que es necesario poseer un espíritu trascendente dispuesto a entregarse sin vacilar a la llamada de la Providencia, renunciar a todas las trivialidades mundanas y a la futilidad del acontecer por la fe, por la fidelidad para con algo superior a él mismo: el caballero español es y se sabe perfecto, no obstante, para llegar a tal estado de limpidez es debido que su alma encumbre por encima suya una entidad suprema (Mike Oldfield por ejemplo). En esta devoción entra en conjunción el acto estético por la fe, que paradójicamente obtiene su licitud en la ética.

2. Ser caballero
Veamos tontacos. Una vez vistas las soberbias disposiciones espirituales requeridas por todo español para llegar al estatus de caballero, incurriremos en aspectos más frívolos o superfluos, pero no por ello menos necesarios.

- Porte aristocrático. La elegancia y la galantería son condiciones sine qua non. Ya somos mayorcitos y sabemos que hay gente guapa y gente más bien fea (acordaos de Flaubert). Los feos piensan como tal y como dedican menos tiempo a otros menesteres a los que el guapo tiene mayor acceso, se arrojan a la introspección y a disertar sobre paridas; los guapos no deben caer en la trampa y seguir las teorías y reflexiones de los espantajos, los cuales, a menudo, acaban convirtiéndose en tarados. El bello debe reivindicar enérgicamente, por la gracia de San Ezequiel, su condición de hombre superior. Se siente. El método más eficaz con el que se denota mayor gallardía es el cuidado de los ademanes, gestos y movimientos, pues un feo nunca podrá zarandearse con exquisitez delicada, firme y varonil, a lo sumo obtendrá una pose artificial y oxidada que no concuerde con su figura y que ponga de manifiesto, aún más, sus carencias físicas: por ejemplo, una morcilla no puede ir con tacones. No quiero que os desaniméis, no hablo de ser dolorosamente bello como yo, hablo de tener una imagen digna de ser paseada sin vergüenza; que los niños no escupan al pasar. Sé que es duro, pero el título lo requiere.

- Sentido de lo estético. Es necesario también educar los sentidos para que aprendan a discernir lo bello de lo feo, para que intuyan lo sublime, lo aprehendan y lo utilicen en su favor. En tiempos de horterismo y ordinaria exaltación de lo vulgar tal empresa no es baladí; requiere de muchas escuchas de Chimo Bayo y de las fugas de Bach para darse cuenta de aquello que ontológicamente puede compararse con la bóveda estrellada. A la platónica: tan solo si conocemos lo bello podremos ejercer la belleza.




-Educación. El ademán gentil debe ir acompañado de una benemérita corrección formal. Anteriormente nos referíamos a la tutela vehemente de los valores tradicionales, en los cuales quedaría engarzado el saber estar. La cordialidad y la amabilidad no deben denotar un carácter indolente o timorato, sino marcar una distancia altiva pero empática con el interlocutor a tratar. Es evidente que el caballero español también insulta y se caga en la madre de muchos de los subseres que lo contemplan desde la mezquindad, mas su insulto es pertinente y concluyente: sin perder la compostura y con augusto sarcasmo puede dejar fuera de combate a cualquier rival que se sobrepase. Y es que hablamos de un ser que pese a su preeminente excelsitud y la innecesidad de codearse con la plebe, mantiene, por orgullo, el honor inmaculado.

-Orgullo y honor. Es indefectible mantener en todo momento dichos valores, pues de ellos depende la credibilidad del que aspira a caballero. Quien tiene honor transpira olor a victoria, a grandeza. Él se ha ganado el derecho a vivir y no arrojará quejumbrosos ladridos contra el mundo. Mantenerse altivo, ilustre, sobresaliente es una exigencia. Tanto alma como cuerpo deben inspirar un clamor de júbilo y éxtasis, por lo que quien ofende al caballero español ofende a lo sagrado, a siglos de nobleza, a Dios mismo, por ello debe ser fustigado, apaleado, quemado o penetrado vorazmente por la pilila de Mutombo. Como hidalgo de la magnanimidad, el caballero puede mostrar compasión en ocasiones, mas es capital ser phronimós y saber el mejor modo de impartir justicia. Siendo caballero, una ofensa al honor implica una ofensa al Honor en su sentido lato; actuar como actuaría el Santísimo.

-Voluntad (huevos de toro). Poco a comentar. De hecho, me da perezaca, ¡acabo ya cojones!

-Valentía (reconocer que te mola Losantos sin avergonzarse). A la espartana. El camarada Áyax, como hombre fornido, lubricado y valeroso, podrá henchir este hueco, pues un servidor, por muy caballero español que es y se sabe, habiendo mostrado ya suficiente y gratuita cortesía, se va a gastar el tiempo con menesteres menos altruistas que el ilustrar al populacho pululante de Internet.

Así pues, delegaré en mis camaradas la posibilidad de completar el compendio de condiciones y virtudes ineluctables a cumplir por toda alma pura que aspire a se un caballero español. Ya he expuesto algunas de ellas, faltan muchas otras, pero confiando en el buen hacer de mi colegas, me retiro a ejercitar mi preponderancia. Los lectores también pueden mendigarme consejos, pruebas de entrenamiento, lecciones, ejercicios, bibliografía recomendada, etc. cuando estéis preparados pasáis examen; mientras regocíjense de los siguientes versos que silencian mi prosa y despiden el tema:

Caballero Español
Castos en los pensamientos,

honestos en las palabras,
generosos en las obras,
valiente en los hechos,
caritativo en las necesidades,
y mantenedor de la verdad,
aunque le cueste la vida el defenderla.
(D. Miguel de Cervantes Saavedra)

Saludos arrogantes de Barclay de Tolly

martes, 27 de noviembre de 2007

Ante el pasado y sus restos

El pasado nos lega sus cargas. Sus pesados recuerdos, sus tradiciones e imposiciones morales. Ante algunas de ellas hemos de claudicar, aceptarlas y tratar de hacer que se respeten con todas nuestras fuerzas. Son pesadas y difíciles de entender a veces, pero la sabiduría de muchas generaciones ha de ser una garantía. Otras cargas por el contrario han de ponerse en duda y hemos de estar en disposición de rechazarlas para renovar de ese modo parte de nuestro futuro.
Si rechazásemos como algunos proponen toda nuestra historia, si nos creyésemos todas la mentiras que vamos creando para reforzar nuestro presente estaríamos condenados a un futuro sin fundamento ni una base firme.
Esta breve reflexión viene a cuento de que, leyendo a Cioran, he pensado en lo que nos lega la tradición cristiana y, con él, he rechazado la compasión.

La compasión no compromete a nada; de ahí que sea tan frecuente.
Nadie ha muerto en este mundo a causa del sufrimiento de los demás.
En cuanto a quien pretendió morir por nosotros, no murió: lo mataron.


Me gustaría aprovechar para aplaudir la iniciativa de Ayax por hablar de Patrick Pearse y quiero animar al resto a que nos hablen de esos personajes que seguramente han filtrado parte de su ideario y de sus acciones en la mentalidad colectiva de este pequeño grupo de insurrectos que es el partido.

Cioran perteneció a la Guardia de Hierro rumana, Marinetti fue un futurista. Ojala algún día se nos recuerde como a ellos por haber sido capaces de poner en entredicho algunas de las cosas que nuestro presente parece dar por concluidas y asumidas. ¡Seamos siempre intempestivos!

CUANDO CESA LA PALABRA...


Cuando escalo solo, yo soy el dicatador. La democracia en montaña es una pérdida de tiempo.
Mark Twight (alpinista)


Saludos,
Quiero a continuación, referir a la experiencia de la montaña, que como toda experiencia, trasciende noblemente la teoría, y a leguas de ella, se sitúa en un espacio de verdad.

Sea esto un aviso, un precedente, para los que ajenos a esta experiencia, puedan sentirse convidados a probarla, dado que acaso sea insuficiente lo que mencione;Sea una reflexión tambien para los qué sepan de lo relatado, afines a esta suprema impresión vital.

Nos pone en antecedentes la cita inicial, ya que nada más sincero que la desnudez a que nos arroja la dureza la majestuosidad de la montaña, cuya cima besa siempre pulcra, al cielo, el azul que coronará a quien conquiste el ascenso. Ascenso que siempre corre, jugando en el trayecto, entre la lucidez, la propia voluntad, el equilibrio, la fuerza, y la capacidad de superación y sufrimiento, o dicho en palabras de Alessandro Gogna: El camino hacia la cima es, como la marcha hacia uno mismo, una ruta en solitario. Y una gloria necesaria y genuinamente individual, una recompensa al heroe. La montaña es impecablemente aristocrática, dicta, selecciona, es absoluta y se reserva dulcemente cálida, solemnemente recogida, para los más aptos, y es que cuando el camino se hace duro, sólo los duros hacen el camino. Aquí no hay lugar para todos reza la justicia alpina.
Cuando la aspereza vertical tensiona los musculos, agita nuestra respiración, y nos hace el pulso a nuestro instinto guerrero, quedan atras las palabras, y no hay cobijo ni lugar a justificaciones, sólo cabe responder. Irónicamente, podemos conocer a una persona más en la inhóspita altitud en dos dias-o en un minuto incluso- más que en años de relación: miedo, actitud caprichosa, egoismo, falta de voluntad....en fin, como la vida misma, en las dificultades se retrata el repertorio brutal de aptitudes o no de un ser. Si atendemos a ello, la montaña se antoja como un privilegiado mecanismo que garantiza espontaneidad, para bien, o para mal...
Es oportuna ocasión ya para decir a aquellos amantes de las flores y que constantemente orgasmean con rios, cabras y olores no prostituidos, cuando salen de la urbe, que la montaña no es su albergue, que no son bienvenidos y que su goce puramente-pobremente-bucólico estético no hace sino avergonzar a todo montañero y delatar su irrecuperable fractura para con lo natural. Montaña es austeridad, dificultad, lucha, pura vida en movimiento y que sabia derramará lecciones a quien tenga oidos; Nos dice Reinhold Messner por ejemplo, que la soledad es una fuerza que te aniquila si no estás preparado para superarla, pero que te lleva más allá de tus posibilidades si sabes aprovecharla para tu propio beneficio. Bien, ya concluyendo no quisiera repetir lo que ya otro escribió mejor, así que cedole la palabra :" Elección del entorno.-Evítese vivir en un entorno en el que no se pueda callar dignamente, ni comunicar los pensamientos más altos, de modo que quedan para la comunicación nuestras quejas y necesidades, y toda la historia de nuestras desdichas. En estas circunstancias acabamos descontentos con nosotros mismos y con el entorno, incluso tenemos que sumar el fastidio de sentirnos siempre como plañideros a la situación de emergencia que nos obliga a quejarnos. Hay que vivir, por el contrario, allí donde uno se avergüenza de hablar de si mismo, y no necesita hacerlo."

(Nietzsche,F. "Aurora")

viernes, 23 de noviembre de 2007

In Memoriam:PADRAIG MAC PIARAIS





Saludos corteses,
Inauguro con esta entrada la qué espero que no sea la última de un espacio dedicado al recuerdo y honra, en un gesto de solemne respeto, a hombres dignos de ello. Dignos ya sea por su ejemplo, su voluntad, valores impresos en su carácter y obra, por su conquista para con lo eterno...huelga añadir más al respecto para que se hagan los lectores un básico boceto acerca de lo referido.
Viajamos al norte, al impecable verde, a la noble tierra de campesinos donde vientos y colinas han forjado con hombres y siglos una brava sangre, una raza genuina, orgullo del Atlántico.
Es tiempo hoy, para un más que probable desconocido entre los aquí presentes, hablamos de Patrick Pearse. Pearse, natural de Irlanda, de padre inglés y madre irlandesa, familia católica, nace un 10 de noviembre de 1879. Poeta, soldado, y educador. Su figura es clave, pues el destino quiso arrojar en él gran parte del fuego que se invirtió en la lucha irlandesa frente a la ocupación británica. Pearse engrosaba con orgullo, ya desde su juvenud la Liga gaélica, cuya razón era la defensa y propagación popular de la lengua, tradición y cultura genuinamente irlandesas, gaélicas. Interesa su obra, por cuanto de radical y coherente hubo en la misma: En 1908 Pearse abrió una escuela en los alrededores de Dublín, en Cullenswood House, cuyo nombre fue San Enda (Sgoil Eanna en gaélico), colegio(laico pese al ambiente ultracatólico de por aquel entonces) que tenía su preocupación en formar voluntades, carácteres y mantener viva la vocación nacional. Es interesante observar como vivir a la irlandesa constituía en nuestro hombre una lucha preparatoria, sino crucial, para el advenimiento de una futurible revuelta, al reposar en los alumnos la conciencia de pertenecer a un pueblo que quería devenir nación algún día. Obviamente, criándose al amparo de una cultura celta, "que no servía para nada", daban testimonio de un nacimiento patrio importante y serio.
"Es para preparar a los irlandeses para la guerra de liberación nacional que en San Enda sus hijos aprenden la historia nacional y la lengua nacional".
Patrick fue un romántico, no un Werther, no un afeminado artista francés, sino alguien que puso su voluntad al servicio y al precio de conquistar para Irlanda la dignidad que le correspondía.
Enfrentado diametralmente a concepciones modernas o utilitaristas, pronuncióse con más razón que un santo:"Yo predicaré abiertamente que la antigua fe de que la lucha es la única cosa noble que existe, y que sólo está en paz con Dios aquel que está en guerra contra las potencias del mal" . Patrick Pearse fue con toda honra un hombre de acción, de lucha efectiva, ajeno a la palabrería parlamentaria y con aquel brillo que sólo acaece en los pocos, en los grandes de verdad, que no pecan jamás del malgusto y de la debilidad latente que hay en todo trato para con uno mismo con indulgencia. Habló así en ocasión referente a la lucha armada: "Si los irlandeses no son libres, es porque no han merecido serlo...no es razonable contar con el Todopoderoso para anular las leyes temporales que nos atan. Únicamente hombres armados romperan las cadenas que hombres armados forjaron para nosotros". El lunes de Pascua de 1916, sus palabras dejan de serlo, para convertirse en un asalto a manos de hombres armados en la Oficina Central de Correos, situada en la calle O´connell de Dublín, liderados por el mismo Pearse, junto al sindicalista no menos radical que nuestro hombre, James Connolly. Los insurrectos proclamaron el lugar ocupado como gobierno provisonal de la Republica Irlandesa, firmando la misma los señores: Patrick Pearse, Thomas Mac Donagh, Thomas J. Clarke, Eamonn Ceannt, Sean Mac Diarmada, Joseph Plunkett y James Connolly.(todos fusilados más tarde o muertos en combate) Tras tres dias desesperados de tiroteos, trincheras, metralla, caidos y sufrimiento, la revuelta fue aplacada por las fuerzas británicas, con cierta complicidad ambiental irlandesa. Arriesgándolo todo, para no perder más, este puñado de hombres, con unos mil y pico a sus espaldas tradujeron la tinta a sangre en pro de un sueño, ejecutando la tarea del sacrificio y el valor, trascendiendo su muerte a la historia de la patria verde. El balance de su obra fue de: -63 muertos en combate -16 fusilados -1 ahorcado -el resto fueron encarcelados.
En su última carta como hombre vivo, a la víspera de fusilamiento, Pearse todavía escribió : "Esta muerte es la que yo hubiera pedido si Dios me hubiera dado la oportunidad de escoger entre todas las muertes. Una muerte de soldado por Irlanda y por la libertad". Ese mismo 1916, muere a balas inglesas un 3 de mayo, siendo condenada por el pueblo tal insurrección en primera instancia. No mucho más tarde aquellos rebeldes serían considerados mártires, cuya sangre no fue la última hasta hacer de Irlanda una nación limpia de británicos. No fue, es claro, un "hombre anónimo" este irlandés, y con justicia he querido aquí mencionarlo, por conjugar el mismo en si, la virtud del poeta y del guerrero, aunando en su existencia el amor a su tradición, con el valor y la fidelidad; No en vano es un referente,de vida plena y noble, de conquistador.
Patrick Pearse ¡presente!

"Cuando se habla de pueblos, cuando se habla de nación: los vivos son anónimos y se aparecen como extraños sino se reconocen en sus muertos, si los vivos y los muertos no forman úno. La vida arraiga en la muerte, y de las tumbas de los patriotas-hombres y mujeres- se elevan las naciones vivas."






miércoles, 14 de noviembre de 2007

Carta a un ateo:


Querido amigo , y permíteme que te tutee, pues no quisiera ofender recién comenzada la carta, a tu prejuicio contra la forma anacrónica. Anacrónica como es toda conservación de las distancias, toda muestra de respeto por principio, y en la que tanto caemos los qué, como el que escribe,suscribimos la autoridad de la Tradición. Pongamos pues ya en marcha los fogones, sabe que sólo me complace y motiva regalarte unas lineas, para que dando la voz a la realidad qué
viva nos rodea, alimentar si cabe más, tu orgullo ateo.
Primeramente, me agrego a tu causa por unos minutos y reconozco que en divisar una cruz coronando la cima de un monte, siento al yugo de la intolerancia ahogándome, pero confío que consolidaremos un desierto de templos, y hacia horizonte tal, marchan nuestros dias.
Celebro con satisfacción como un nada desdeñable logro, la cada vez más escasa formación religiosa de los niños, eso es, que se les conceda -por obligación- el privilegio de la autonomía, el principio de individualidad, y el beneficio de la libertad. Todos sabemos que las creencias de un hombre nacen de la divina(perdon por la expresión) espontaneidad, o fruto de la nunca demasiada razón, la escuela esta para enseñar laicamente a sumar, y a operar, siempre fiel al "mundo real".
Celebra conmigo pues, que las modas, juguetes, clichés, y realityes orienten la inocencia de los polluelos, y qué comiencen desde su tierna existencia, a saborear la auténtica libertad.
Y digo yo contigo, para que pincelarle a una criatura la vida como un milagro o un misterio mágico, para que alimentar una niebla, sabiendo como todos sabemos que “el hombre”y la “evolución” la despejaron ya afortunadamente? Mejor dejar el misterio para las películas, di que si… A propósito, no quisiera olvidarme,me congratula mucho tambien la institucionalización irrevocable de aquella fantástica consigna del providencial Mayo del 68: “prohibido prohibir”. Es obvio-como sabemos todas las personas inteligentes- que toda norma que presida a una comunidad tiene razones caprichosas y constituye de hecho, una represión al individuo. Disculpa, dije comunidad? Asociación de individuos suena mucho mejor.Además, respecto a la fe y mitologías:¿Qué son siglos de autoridad, uso y costumbre frente a un argumento brillante, liberador y progresista? Al carajo con ellos, di que si…
Soportemos juntos, y avancemos sin demora con la antorcha de la liberación: si a la experimentación,si a la cultura del relativismo como oportunidad de realización del individuo, nada por encima de mí, nada por encima de ti, ni un sacrificio más gratuito.(ups..esto no suena demasiado en sintonía con una visión económica de la vida?…) Sigamos, y firmemos tambien en grueso la legitimidad de una ley creada por hombres, frente a la fantasía y paparruchada de una ley divina. Apostemos por el Estado, que esto ya es otra cosa. Muerta la fe, confío en la fe que supone mi voto…Di que si…
Ahora, ya en confianza, dime:
Una vez has conseguido eliminar el brillo de los ojos humanos ante el mundo.
Una vez has logrado burlarte de lo sagrado, mofarte del deber, renegar de tu pasado y reducir a anécdota cualquier muestra de devoción o solemnidad religiosa.
Una vez has relegado al ámbito de un juego lo que es el sentido o misión de la existencia.
Una vez ya tienes a tu sociedad de semejantes, de miradas perdidas, almas psicopáticas y personalidad en venta.
Una vez sabes de la inexistencia de romanticismo en tu actitud, y por el contrario cuanto alberga de snob y niño mimado.
Una vez sólo te queda el orgullo de tu aburrimiento, la esquizofrenia de tu ocio multicolor.
Una vez tienes ya tu libertad, ahora que apuras con angustia y desesperación un deformado y patológico “carpediem”, que sabes tan bien como yo que caducó…ahora que eres una caricatura de un hombre devorado por su personaje…
¿Me vas a llamar esclavo, ignorante?…¿Me dirás que Dios ha muerto?¿Todavía no has entendido nada?


PD:¿Ahora tienes la poca vergüenza de despotricar del mundo? Hay gente pa´to.
Sabes que no tienes derecho a quejarte, sabes que este es tu paraíso, sabes que tu depresión es el reflejo de tu fracaso y has reconocido en el espejo al farsante que habla de aventuras pero nunca había dormido fuera de casa. Si se da el caso, solo te deseo que llores como mujer lo que no has sabido hacer como hombre.

(Dedicada con cariño a todos centrifugados de la vida, a los que sacian su pobreza vital en ser"transgresores", y en general a todos esos falsos librepensadores, vociferos de consignas inertes)

martes, 13 de noviembre de 2007

Breve apunte sobre los fantasmas


Saludos gentiles, acompañarme si gustais a la radiante actualidad, de la mano del bisturí de la lucidez:

Me resulta qué menos que curioso oir cada dos por tres "fascismo" o "fascista", como si de un Espíritu se tratara que planea poderoso, controlando, dominando y regiendo la realidad toda. Oyendo las grotescas aseveraciones que a veces -en boca de colegas sin ir más lejos-toca oir, se me antoja que su experiencia del fascismo podría definirse así por un decir:
"Fascismo es aquello que adjudico, debido a mi inaptitud propia o mengua de voluntad, a todo aquello que no logro solucionar en mi vida".(en una clara muestra de lo que es un razonamiento de coherencia adolescente) Fascista es lo que ostenta autoridad, fascistas mis padres, fascista la Iglesia,fascistas los religiosos(bueno budismos y demas no...,) fascista el policía(que no será tan malo cuando yo le pida cuentas en caso de ser víctima de un delito), fascista la tradición(si es indígena no claro, mola),fascista el sistema(aquél sistema que me permite libremente criticarlo, y de cuyos frutos no me abstengo), fascista el sol, que me jode un dia de esqui??? Empiezo a descubrir, para asombro mío-o no tanto tal vez- y evidenciando lo inocultable, el panorama bochornoso de analfabetismo general, en cuya jerga el fascismo es esa "legítima etiqueta" con la que los fanáticos, y digo fanáticos religiosos de la Santa Tolerancia Oficial(Religión oficial del Estado por cierto), etiquetan a quien tenga orientación disidente, o no comulgue con su postulado de fe. Victimismo, o sencillamente error de conceptos...ni lo se , ni me roba el sueño. Hoy más que nunca, de tanto mentarlo y referirlo, parece que lo quieran poner de moda. El tema aburre, mea culpa, pero cabe reflexionar el tema, porque no carece de inocencia, se presta manipulador, y razona deshonestamente; Ya ven ustedes caballeros, el fascismo vive, en la mente de los que lo odian, en el "merchandaising"(de los que lo combaten ), en la derecha liberal?(en absoluto interesada en cambiar las reglas del juego), en cualquier problema o conflicto social....El que no acierte a resolver de que va el mundo y quién es el culpable, es porque no quiere, pues, está muy claro todo....o no?
P.D: Aquí no sugiero un debate ideológico, llamar a cambiar nada, ni provocar-pues no voy tan escaso de cojones para hacerme el malo en la red- solo insinuar a quien tenga ojos, que se conceda el beneficio de la duda...personalidad, ostias.