jueves, 5 de noviembre de 2009

Un nuevo comienzo

El juego ha terminado, el Juego acaba de empezar. Sigannos a los nuevos/viejos delirios de los dioses locos. Acompáñenos al resurgir de la esperanza metafísica y dejense llevar por la brisa y el rocio de la aurora del dia que nace.

Sea bienvenido a la nueva era de la intempestividad

sábado, 28 de marzo de 2009

Perder la persperctiva

o El barco que zozobra

Nos hundimos lentamente. Nos hundimos lentamente en un estado de apatía y comodidad. La vida, empero, exige compromiso, atención y lucha.

Compromiso en tanto que devoción y respeto hacía el maravilloso don recibido, y la necesidad de su conservación y excelencia.

Atención al paso del tiempo, a los cambios que se dan y, sobretodo, a aquellos cambios que únicamente se dan en apariencia.

Y, por último, lucha. Porque la lucha es acción, es energía desplegada con valentía y orgullo. La lucha es asumir que la vida no es fácil pero es hermosa aunque reine el conflicto diario.

La vida merece ser vivida con orgullo, con la frente muy alta. Hay que pensar que hasta la montaña más escarpada puede, y debe, ser vencida por el escalador. Y cada vez observo menos estos rasgos en esta sociedad corta de miras y huérfana de eternidad que zozobra cada vez más.

domingo, 4 de enero de 2009

La liturgia de San Juan – Introducción


Será todo un placer honorífico el hecho de publicar una entrada en este soberbio blog-oasis dedicada a las fiestas de San Juan tal y como son celebradas en el bellísimo pueblo nobiliario de Ciutadella de Menorca. ¿Por qué este escrito? Por la importancia capital que un pueblo es capaz, con el corazón henchido de sublimidad, de respetar y adorar sus orígenes y su tradición. Por sorprendente que parezca, la liturgia de San Juan lleva siglos siguiendo el protocolo de la forma más rigurosa, sin modificar un ápice la disposición de todos y cada uno de sus actos, aún a pesar de todas las mutaciones demográficas, urbanas, culturales y políticas. Sant Joan es dogma. A Sant Joan no se le puede modificar nada, pues el mero hecho de insinuarlo podría acarrear la enemistad completa de toda la población.



Las fiestas se celebran en el solsticio de verano, justo cuando la duración de luz diurna está en su máximum. Si bien el solsticio cae en 21, las fiestas se celebran dos días después, el día 23 y el día 24. La característica principal de estas festividades son los juegos y peripecias que realizan los jinetes montados en espectaculares caballos de pura raza menorquina. Estos équidos son de una majestuosidad impresionante. Suelen ser de un negro azabache, altura considerable, increíblemente fuertes y muy ágiles. Es, en suma, una de las mejores razas del mundo. Se supone, y es muy razonable creerlo así, que estos animales fueron introducidos en Menorca por los árabes. El caso es que durante estos dos días una serie de cargos públicos montan dichos caballos y celebran juegos medievales de riesgo considerable. ¿Cuáles son dichos cargos? Principalmente nobles y curas. El protocolo de San Juan es estrictamente feudal, la división entre clero, nobleza y pueblo salta a la vista incluso a los ciegos. En estas fechas, el pueblo es consciente de su papel, es consciente que el noble es noble y que el pueblo es pueblo. ¡Y lo respeta a capa y espada! Todas las castas se respetan entre ellas. Y trabajan para las demás. Todo ser que haya vivido varias liturgias en Ciudadela es consciente que las fiestas son pura tradición que respira esplendorosa. Son esperadas durante todo el año con ansia desmesurada, y una vez finalizadas con el “Darrer Toc de Fabiol” hay incluso gente que llora de emoción incontenible. Servidor se estremece de arriba abajo cuando respira el ambiente dionisiaco que inunda toda Ciudadela. Hay incluso niños de cinco años que cabalgan durante estos dos agotadores días, a lomos de auténticas fieras, lo cual no deja de ser una ardua prueba de madurez. Y lo celebran con orgullo de hombre, pues pasarán a formar parte, merecidamente, de la historia de su tradición.



No me extenderé en demasía. Mi intención era la de bosquejar un breve prefacio de una serie de entradas que se irán sucediendo a lo largo de los próximos meses. Me comprometo a explicar varios de los aspectos de las fiestas de San Juan que puedan tener algún contenido destacable para la gloria de El Partido y la de sus camaradas.

domingo, 28 de diciembre de 2008

Felíz Navidad desde el cono sur

Estimados camaradas,
esta entrada simplemente pretende hacerles llegar mis recuerdos desde allende los mares en estos días tan entrañables de turrón, opíparas comidas, solemnes misas y desparrame existencial. Aprovecho la ocasión para felicitarles las fiestas y una muy buena entrada en el próximo 2009, el cual espero sea grande para los intereses de esta insigne comunidad.
Como marca la tradición entregar regalos a los seres queridos les hago ofrenda de un pequeño detalle en vídeo que he encontrado navegando por la infausta red:



Se que ustedes hubieran preferido un solemne escrito sobre la ontología de lo auténtico o un In Memoriam de algún relevante personaje de la historia. Me disculpo de antemano pero les invito al esparcimiento sano recordando e imaginando la gloría de nuestra nación.

Saludos hieráticos

domingo, 14 de diciembre de 2008

Aristocracia de espíritu


Arrebujados por la ebriedad de nuestras pláticas, hemos propuesto en diversas ocasiones la redacción de un manifiesto dogmático que convenga en un compendio de bases irrefutables por las que debería transitar El Partido, axiomas de la verdad intempestiva que los integrantes de nuestra hierática hermandad deberían asumir como imperativos existenciales. Siempre me había distanciado de tal empresa, pues considero que el carácter plural y las líneas seguidas por los camaradas, dentro de un hondo elitismo y común acuerdo entre iguales, son heterogéneas y disímiles en diversos puntos. Con todo, las divergencias pivotan en torno a aspectos accesorios y compartimos un leit motiv que une nuestra ignominia, ese código no escrito que armoniza nuestras voces. Por ello, propongo y convido a todos los cofrades, no sólo a los pocos que escribimos por aquí, a desplegar aquellos conceptos que agitan nuestro brío a-actual. Los Fundamentos de El Partido en su sentido lato, al margen de visiones subjetivas, los valores y nociones que diferencian nuestra apostura de la bobería prosaica del demócrata.

En el reducido I Congreso d.p.R., lamentando la ausencia de un pilar insustituible -pese a que su verbo yace entre sus semejantes-, se incitó al desarrollo de la propuesta planteada y las posibles nociones a tematizar. Sin gansadas y ejercicios de literatura barata presento el primer fundamento, espero, de un cómputo lo suficientemente completo para desembocar en la idea global de Intempestividad.


ARISTOCRACIA DE ESPÍRITU

Etimológicamente “aristocracia de espíritu” nace de la apostilla que los camaradas ubicamos invariablemente detrás del vocablo “aristocracia”, un puntilloso detalle que no sirve para dar pompa a un término maldito, empachado y prostituido, una anotación que no pretende justificar el uso de un clasismo fácil, sino significar un estado afamado de nuestras almas. Lo aristocrático remite a la sangre, a la herencia y a la perpetuación de la nobleza de linaje por los lazos de parentesco. Aristocracia sugiere un elitismo impuesto e impostado, una jerarquía fingida, un artificio del poderoso en su codicia de potestad, el ejercicio de control por ínfulas trivialmente megalómanas, la autoridad fáctica y espiritual adquirida por designios inasibles e irracionales que se sostienen en burdos discursos seudo místicos en los que Dios otorga el trono a una estirpe de virtud superior. Aristocracia hiede a mentira, a sistema de castas herméticas que reciben su ser de la común aceptación cedida por el peso de la tradición.

La importancia de la tradición es palmaria, la función de preservación y de significación cultural y espiritual que conlleva es un hecho incuestionable. Uno de los principales problemas de la posmodernidad es la desidentificación con el pasado y la dislocación de un sistema de valores que a modo de preceptos constituyan un marco cohesionado. Desamparo, individualismo descarnado, orfandad, vacuidad, relativismo eunuco, obviedades que integran una actualidad desubicada donde impera la ansiedad y la depresión, porque, al fin y al cabo, el pueblo necesita su soma, su religión, su dios genérico, su guarida, su cobijo, unos ideales colectivos que lo sitúen. Giordano Bruno, filósofo al que muchos miembros de El Partido respetamos, ponderó la importancia capital de una religión común como guía de la muchedumbre que no puede dar a sí misma una ley, que no puede guiar su espíritu hacia la virtud y la excelencia. Aquí reside la Aristocracia de espíritu, la capacidad individual de generar la propia nómon. La gruesa voluntad de sacrificarse y enfocarse a lo trascendente marca una jerarquía que discierne entre el ardor de unos y la apatía de otros.

El aristócrata de espíritu es aquél que abandona la ociosidad del plebeyo, la holgazanería del sumiso, la pereza del mediocre, la desidia del vulgar, la indiferencia del bienestar, la ataraxia del que no quiere sufrir y para ello evita la gloria. El aristócrata de espíritu es trágico y ve en el sacrificio la auténtica religión, el movimiento de renuncia que lo encumbrará. El sabio Rémora nos recordaba las acertadas palabras de Oswald Spengler, que podría ser el resumen de nuestros empeños y pretensiones, de nuestra perspectiva vital: “Quién bienestar sólo quiere, no merece vivir el presente”. Y es que la aristocracia de espíritu es el arrojo con el que desafiamos a una época y con la que nos distanciamos del presente para recaer en él con más ímpetu, el atrevimiento al rotular la insignificancia del conjunto y separaros de éste, el deseo de arraigar en el ostracismo y la incomprensión. La aristocracia de espíritu traza una línea entre aquellos que viven en su tiempo y lo acatan, pasan de puntillas, humildes, sencillos, callados, timoratos, y mueren tumbados, reconciliados con el mundo que no les ha herido, y entre aquellos que tan sólo su muerte es una reconciliación después de una batalla sangrienta y cruel en la que subes y bajas, pereces y resucitas: una experiencia aciaga de pugna en la que redimes tu espíritu y el ser del hombre.

Somos elitistas, no somos iguales y no lo queremos ser, deseamos el enfrentamiento, ansiamos la reyerta, nos regocijamos en la lucha, porque la confrontación con la realidad es nuestro manjar, la única forma digna de habitar en ella. Y allí podemos ser hipérboles y exageraciones, trasuntos inversos del sillón de un ciudadano, fantasmagorías falaces del devenir lineal de un chalet adosado, la intransigencia despreciable de ideas bellas de noble necedad, la ruin violencia que quiebra una apacible velada en el sofá, la intolerancia hacia derechos dictados por la lógica, el esputo de la irracionalidad, el vómito de un mundo empachado de mierda tibia. Ultrajamos la medianía, abrasamos lo comedido, rugimos bajo el fango. Queremos descender hasta lo insondable y ascender hasta la delicia, caer en el pecado y blandir la rectitud. Un aristócrata de espíritu debe estar dispuesto a ser degradado por el dictamen de la sensatez expelido por un pueblo dormido, pues sus sentencias son fruto de la indolencia; exonerado del seno de la igualdad democrática, pues la igualdad es una falacia; maldecido por el sentido común del pobre de espíritu, repudiado por la débil voz de la mayoría, ronca de chupar pollas de humo. Un gran camarada exclamaba que debemos regodearnos en las marismas del vicio para conocer la virtud, eso es parte del vaivén palpitante que sacude nuestras almas, el situarnos en otro ámbito de la existencia que nos diferencie, que nos permita errar, sangrar y herir, eximir el pecado de quién no desea vivir una vida plena para no temer y temblar. Y así llegaremos al Ser, sacrificando la comodidad y la tentación de un mundo de latón, enfrentándonos a nuestro tiempo para ser nuestro tiempo.
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Aprovecho para saludar a Rémora y le invito a que exponga sus episodios. No quisiera importunarlo con pérfidos mails y demás horteradas que lo apartan de su cometido.

Saludos elitistas,

Barclay de Tolly con sombrero de copa, capa y bastón

martes, 9 de diciembre de 2008

Aristofobia


Un fenómeno que parejo, acompaña al enseñoreamiento de la masa y de la barbarie que supone la democratización de la cultura, suele ser la prostitución del sentido. Henos pues, ante una herida carcomida, contaminada y progresivamente colonizada de ingente cantidad de pus. El pus del analfabetismo institucionalizado, de la doctrina del laicismo de liberación universal, en una vasta expresión del afrancesamiento más bajo, vulgar, depreciador y absolutamente de ganado.

Tópese con el animal electoral de turno, oigásele rumiar, gruñir, e incluso exhibir y hacer apología de sus derechos. El derecho a no ser, o la negación profunda del Ser? Egolatría pútridamente ensoberbizada, rancia subjetividad desmededida, evidencia a toda luz de mala crianza. Déjesele hablar-"hablar"- y en el desdichado cacareo descubrimos el vacío, su vocación oscilante entre parásito o burgués, su voluntad menguada, asfixiada ya por la propia pesadez de su barriga, su filisteísmo de crítica pre-fabricada. Adivinamos la brusquedad plebeya de sus movimientos, gestados entre la envidia, el materialismo, y la más ilegítima mendicidad, entre el hedonismo patológico... Tropezamos ante la caricaturización del mundo mientras ardemos en la tensión de una soledad necesaria, visionaria, que se pasea trapecista y abismal entre el nihilismo y la verdad, entre locura y virtud. Eso certifícanos pero, el haber alma, un alma que sufre, que desprecia, que abraza la belleza, un alma sobretodo, que dice No!

Rotundamente no a la aristofobia.


martes, 2 de diciembre de 2008

La manifestación del Espíritu en occidente - Segunda parte

La época de la apariencia de oscuridad es la época del don divino mostrado. Con el ocaso del paganismo y de las primeras grandes aspiraciones tecno-científicas, el Espíritu comienza su peregrinaje en la más excelsa de las expresiones materiales, la religión cristiana. Las cruzadas son el gran momento en el que los hombres viven y mueren por lo trascendente por encima de riquezas y especulaciones terrenales. El sacrificio y la sangre son la divisa principal de este momento histórico. Hierro y fuego son los versos de la poesía de la crueldad y el dolor. Con la pérdida de personajes directamente tocados por la divinidad como en la época del Cristo, de los césares y de la Grecia del mito, es necesaria una compensación en la cantidad de ofrendas. En la antigüedad el escaso gesto de Abraham en la entrega de su primogénito basta para dar lugar a la Fe. Siglos después miles y miles de seres humanos han de perecer para tratar de recrear pálidamente el necesario gesto y dar vida al Dogma.

Desde la muerte de Cristo y la anunciación del reino de los cielos se crea una tensión enorme en el seno de Occidente. Por un lado está la necesidad de expandir el mensaje emanado del Espíritu por boca de sus seguidores, y por otro lado está la creencia constante e inminente en el Apocalipsis que ha de dar lugar al juicio divino. Se empieza a generar el movimiento doble de adoración y sacrificio en el que todo gira entorno de la divinidad y el miedo. Lo sublime reaparece tras las invasiones bárbaras y la filosofía recupera su capacidad de habla en boca de infieles y judíos para luego poder ser cincelada en monasterios y abadías. El Espíritu vive en el sacrificio que se produce en la construcción de las magnas catedrales. Cada piedra esculpida, cada ladrillo amontonado se cementa con la sangre de los que dan sus vidas por la gloria divina. Por último apuntar que el pueblo vive vidas sencillas en idealizados campos donde labran las tradiciones que perdurarán por siglos. La impureza y el oprobio de la urbe aún no se puede vislumbrar enmedio de un clima brutalizado pero, de algún modo, aún natural.

Con el inicio del humanismo y las primeras migraciones del campo a las ciudades el auténtico Espíritu procede a uno de sus necesarios periodos de ocultación.

domingo, 23 de noviembre de 2008

Gesta en Nueva España


Dedicado a nuestro macanudo camarada en territorio hostil. No te amedrentes y ondea la insolencia de la gloria.

Literatura: "Caballos desbocados"


Saludos en cortesía, y para ocasión ésta, de poner en su conocimiento, y con la mejor voluntad, la existencia de una de tantas de esas obras, que se erigen siempre didácticas: Caballos desbocados.-Titúlase así una obra de magna potencia que firma el autor Yukio Mishima. Una reseña tal, confiésoles, pesaba como pendiente en mi persona, y era inaplazable deber para con ustedes. La cantidad no escasa de páginas que configuran la obra no merma empero, la sustancia y calidad de los escritos, que como a bien tendrán ustedes por saber, esculpidas por la firma de Mishima, no defraudan. Parpadea en todo el tiempo, surcando las páginas, una sensación que muchos conocemos e intuimos, como un signo adivinado entre los trajines grisáceos de lo falso, lo fácil, lo burdamente consolidado religiosamente, siendo su contraposición. Parpadea una suerte pues, de pesimismo heroico. Ello abraza de principio a fin a la historia de historias que este buen hijo de Japón nos brinda.

Si acaso en un ejercicio, condenado por definición a ser falseador, hubiera de subrayar un rasgo que a borbotones irradia el libro, tal sería el de una belleza tiránica. En un paisaje protagonizado por la inminente caducidad del Japón tradicional, al borde del certificado de su defunción nacional y espiritual, queda lugar para la fe en la pureza, la gerra esperanzadora, el sacrificio, y la tragedia bajo los estandartes de honor y verdad.

Es este un relato que carga con acento a la juventud, en una consigna de arenga a su derecho al protagonismo más espléndido. Acentúa también el papel de la pasión y el fuego temerarios, de los que con insigne nobleza desprecian toda sacralización de la vida por la vida misma. Franco, sutil, y generosamente sensible, Mishima logra coronar la palabra-por decirlo de algún modo- subversión de la dignidad que este último siglo se ha encargado con esmero, paciencia, cobardía y afeminamiento, de robarle. Caballos desbocados pues, una propuesta, sin ápice alguno de lo descafeinado que arrastra esta palabra, para reflexionar con nuestra sangre, conquistar perspectiva histórica, y salvar toda verdad que constituye siempre, dique todo, de la tradición y la mitología.

jueves, 20 de noviembre de 2008

Soñemos...


Sueño con poetas armados, que blanden el gesto irreverente de la victoria.

Sueño con la fe estoica, del guardian que sella imperterrito su petrificacion ante las puertas y murallas de la ciudad, vivo reflejo del ser hasta el final.

Sueño con la pureza retrobada, que conjugase espontanea con el verso de cada respiracion.

Sueño con la costumbre que vence a la muerte, con sobrio y viril ademan.

Sueño con la verdad revelada en signos indelebles y primitivos, en la noche de los cementerios de los nuestros, entre la nostalgia y el pulso que dicta: avanzad!

Sueñome blindando la vigilia, con aspereza miliciana y tension extrema, en horas decisivas.

Sueño con coronar, limpio de verguenza, el olimpo de los magnificos, rudo azote de los viles y miserables, de los mas... "Soñemos alma, soñemos...." que diria don Calderon de la Barca.


Sueños cuya violencia deseo hacer arribar a nuestro igual que parte del suelo patrio a la conquista allende otras alturas y hemisferio. Un abrazo.


Nota: Lamento la inexcusable proliferacion de errores en cuestion de acentos, mas ello debese a asuntos de logistica, que no de dejadez.

sábado, 18 de octubre de 2008

LOS PUNTOS SOBRE LAS IES.


Damos por sentado que sobre mojado llueve, pero siempre es "gracioso"-por decirlo de algún modo- el concepto de rebeldía que arraiga entre la vulgaridad extrema de este Occidente suicida y blasfemo, adicto al show de lo sórdido, adicto a la desvergüenza, símbolo de la corrupción más insólita de grandeza toda, un Occidente síntoma ya de la necesidad inminente de posicionarse, a riesgo aun de pecar de generalizar, en el ferreo inmovilismo, frente a su carnavalesco Progreso. Hora de asumir el lado oscuro que nos asignan con toda serenidad sosegada, con valor. Hora de pisotear su malentendido y malintencionado concepto de la diferencia, hora de ahogarles en sus esputos. Hora sea tal vez de reivindicar de nuestro lado, a la verdadera integridad y el integrismo de la verdad. La impunidad en este esperpento del Todovale va de la mano del relativismo, dónde el respeto como la igualdad, son raseros aplicados en su sentido cualitativo más bajo, bajo el apadrinamiento soez de la religión de la Tolerancia.


Salud Caballeros.



Nota: Para muestra un botón, de lo que refiéroles: http://www.20minutos.es/noticia/420030/0/calendario/benefico/arcoiris/

Acercamientos: Nietzsche y el 98


Con secreta esperanza de convidar a la fe en el presente y con el ánimo de que tengan a bien la propuesta de reflexión que sugiéroles, galopan las siguientes lineas. 1898 se escribe en España con una triste y negrísima tinta, con el rumor del perdedor, aconteciendo en ello una profunda convulsión de mayúscula crisis. Es el año de los últimos de Filipinas, del desprestigio irremisible. Hacer un paralelismo con estos tiempos sería de una ignorante soberbia, y no es ello lo que procede subrayar. Los derroteros por los que quiere derramarse este "excursus" son las reacciones que produjéronse en la sangre de la tierra. Una verdadera depresión espiritual se apodera de España. Convergen en este periodo, y aun ser generalización es operativo y cercano a la realidad apuntarlo así, dos generaciones que diametralmente contraponen su actitud. Por una parte los más mayores, una intelectualidad intransigente sin fuerzas ya, y encerrada en el sueño del sigloXIX, a la manera del erudito Menéndez Pelayo, "inmune" a Europa. La otra generación es la incipiente, que representan Machado, Baroja, Azorín, o Maeztu, por citar algunos. Esta segunda experimenta la llegada de los franco tiradores de la literatura que sitúa sobre las cuerdas al omnipresente positivismo y parlamentarismos distintos, diques ideológicos y orgánicos de la cultura burguesa y democrática. Es la llegada de Carducci, D´Annunzio, Tolstoy, Dostoyevski, Verlaine, Ibsen, Nietzsche,... autores todos estos, que generan una fascinación gestadora de todo ese fuego crítico y renovador, que como heterodoxa ola, azotará el panorana nacional.
A este punto arribados, acerquemos la atención a la sacudida y huella, que por otro lado bastante oficialmente se reconoce, despertó Frederico Nietzsche. Nietzsche-cosa poco común-empieza a escocer en Europa ya 10 años antes de su fallecimiento, corriendo de boca en boca sus blasfemias y radicalismos-"Radicalismo aristocrático" tal y como lo bautiza Georg Brandes- irreverentes. Quien aborda entre sus páginas por vez primera en tierras hispánicas, a la obra del visionario prusiano, es el catalán Joan Maragall, poeta que representa una de las cabezas insignes de la corriente modernista, principiadores estos, en laborar con las cuestiones de la propuesta nietzscheana-o nietzscheísta- del superhombre, la voluntad de poder y la afirmación ultraindividualista y aristocrática. Esta última-aristocratismo- es la que permea principalmente en los ambientes de la época de esta Catalunya, en revistas como el "Avenç" y merced indudablemente al cariño y respeto profesado por el poeta a Nietzsche, que le procura voz en catalán. Es curioso como en el resto de España, llegando ligeramente más tarde la figura de Nietzsche, hace mella su aspecto más anárquico, egoista, voluntarista y de discurso violentamente antisocialista. Una figura clave en la difusión del espíritu nietzscheano, reivindicándose como mayúsculo y ferviente discípulo del mismo, es el vascuence Ramiro de Maeztu, quién más tarde, sin abandonar acaso esa voluntad olímpica, elaboró su obra "Defensa de la Hispanidad" que arengaba y establecía un programa de misión universal y evangelizadora para España. Otro vascuence, que en sus inicios-schopenhaueriano- mostróse reacio a Nietzsche y luego se abrazo con sincera estima y pasión, fue el polémico e icorrectamente honesto siempre Pío Baroja.. Ello refléjase en su vasta obra, indefectiblemente autobiográfica como es difícil que no sea, en dónde abundan personajes de corte y carácter nietzscheano. Prueba de ello son "Zalacaín el aventurero" o "Camino de perfección", que también muy recomendables. Baroja adolece en su propuesta, de cesarismo, fuerte ateísmo, que no antimisticismo, y de actitud netamente del desprecio más reaccionario ante su contemporaneidad. Ortega y Gasset, referente primerísimo del pensamiento filosófico español en Europa, si bien no profesa públicamente adhesión alguna al personaje, también recoge en su bagaje, la influencia de Nietzsche, que participa de su planteamiento existencialista del racio-vitalismo. Otro tanto ocurre con don Miguel de Unamuno, en sumo crítico con el pensador del eterno retorno, pero gran conocedor del mismo, y deudor-sin demérito alguno el acotarlo- de su existencialismo trágico y originalmente cristiano.
Sin olvido a la verdad, cabe anotar pero, que si Nietzsche despertó tan inmensó furor, no fue sino tambien al precio de ser malentendido e incluso ignorado las más de las veces. Fue su estilo poético, su apología de la fuerza y su mesianismo los elementos que jovialmente conquistaron las conciencias más jóvenes, con algunas mínimas excepciones. Nietzsche representó una generosa semilla en la creatividad y la ilusión de una España somnolienta y malherida, el negro ejército de unas nubes que no llegaron a fusilar en tempestad. Aun con ello, merece un reconocimiento toda esta fiebre de principios de siglo, que no ocurrió lejos. Tiempos de poetas, de ilusos, y de páginas célebres, a menudo por pasiva omitidas, en este pueblo donde florece tan libre y cómoda la grosería, la pereza espiritual y las flores más rancias del corazón del espíritu.

viernes, 17 de octubre de 2008

Pensamiento y satanismo

Apreciados hermanos, desconocidos lectores,
me aparto un poco nuestras temáticas habituales para enlazarles un artículo eminentemente práctico en el que se analiza la presencia de sectas satánicas en nuestra querida España.
Destaco del artículo la sucesión de nombres ilustres que aparecen en la boca de los seguidores del maligno y la vinculación que se da entre ciertos movimientos de ultraderecha y tendencias neo-paganas y anticristianas.
A parte de los clásicos Nietzsche o Feuerbach se destacan las influencias que parecen tener sobre los satanistas personajes del calibre de Rene Guenon, Julius Evola o el ocultista Sebonttendorf.

Espero sea de su interés y que disfruten de una lectura mínimamente amena:

http://manuelcarballal.blogspot.com/2007/03/las-sectas-satnicas-en-espaa.html

Se despide altivamente un fiel de la nobleza del espíritu.

miércoles, 1 de octubre de 2008

Un año de intempestividad cibernética

Camaradas, hermanos, hace justo un año se inauguró nuestro humilde pero sacro blog intempestivo, un espacio noble para los acreedores de la verdad, bellaco para memos y letrasados. Que la fe bigotuda guíe vuestras almas por los siglos de los siglos y que El Partido nunca perezca, algo inverosímil, pues es la verdad y ésta yace inalterable.

No quisiera entretenerme en tontunas como hago habitualmente, así que me tomo la licencia de desclasificar algunos documentos ilustrativos de lo que ha sido, es y será nuestra sacra congregación.

¡Siempre intempestivos!

martes, 23 de septiembre de 2008

¡El Partido tortura y asesina!

Zascandiles, pelanas y guarripandas boñigales, sé que la atorada rutina en busca del Sein y de vuestras criadillas os impide atender a nimiedades tales como la organización de congresos, charlas, manifestaciones, marchas, orgías zoofílicas, atracos y otros deméritos del Partido, pero en mi nuevo, y auguro breve, puesto editorial como adjunto a dirección y ayudante de producción -esto es, el chico de los recados que además lidia con manuscritos insalubres de catedráticos que escriben peor que los redactores de la Super Pop- el tedio me enfofa, mi rompi i coglioni, me satura el espíritu. Ocho horas de hastío franquean al asesinato virtual  de demasiada gente, tanta que se revelan contra mi achurándome la mente. A ese le arrancaba los ojos con dos cucharas, a ese otro boca en el bordillo, tararí y tarará. Fantasía perniciosa que se vuelve contra mí. Y yo soy un mozo sanote cuyos cimientos no deberían tambalearse por veneno burocrático y administrativo. 

Dos temas, el primero es imperativo, el segundo una cortesía.
Parrillada ignominiosa v. 2.0. Fechas, lugar, insignias, emblemas, mapas y rotuladores, cuchillos jamoneros, alazanes y gallardetes, ganchitos, chococrispis, vino de cartón, bigote y demás artillería para profanar nuestra casta piedad. Proponer, los dos que atendéis a este lugar morrallero, qué podría hacerse.

Por otra parte, El Partido desea a Áyax un feliz y afeminado aniversario, que ya pasó, pero el tiempo es accidental, brescado, transversal y verde fosforito, qué nos importa, pero ahí va, despeñado de los palacios de la intempestividad, un cuarto de siglo para desdicha de la progresía afrancesada.  

Había un tercer tema. Tematizando. Tematizando. Había o estaba y no pueden dejar de colgarme los cojones, por la gloria de Aristófanes. Ortodoxia se disuelve, o se bifurca. Sé  que se trata de una noticia demasiado seria para proferirla en tales términos, pero en estos casos es mejor restarle importancia. El tema tematizado es que se inicia una nueva andadura de free-jazz-fussion con a-ritmos posguineanos zarandeados con a-cordes de bouzouki samo-ano tocado con soplillo de pelos nariceros de viudas kazajas. Lo que se debatirá aquí no es el estilo, consensuado en asamblea, sino el nombre de tal proyecto. El cantante dice que hará su labor con un profundo y cerrado acento de la Cerdanya, así que el nombre podría ser El·la Gemin·nada o, siguiendo la estela de Ortodoxia, Komando Salcedo. Qué sé yo, el nombrar no me pertenece.

Ale candongos y ronceros, besitos de don Barclay de Tolly y su enanito azul. 

viernes, 12 de septiembre de 2008

El crimen perfecto...


Un saludo en férrea intempestividad y de incandescente y desconfiado rencor a los fantoches, amén que soldados del buenrollismo, que hoy chapurrean y gruñen en mayoría. Lectura recomendable del enlace que les adjunto, que nos sitúa en la crónica de una decadencia anunciada, y que respira en carne por doquier. He aquí el esbozo de esta vertiginosa ruina acelerada allende estos útimos 30 años: http://www.elmanifiesto.com/articulos.asp?idarticulo=2510


"La fuerza en nuestros brazos, la verdad en nuestros labios y la pureza en nuestros corazones"


Patrick Pearse



RESUMÉN A BOTE PRONTO DEL ARTÍCULO ENLAZADO:....Todas las épocas, todas las corrientes históricas se han referido casi siempre a algún arquetipo, a algún modelo de hombre, y siempre en un sentido de superación. El caballero andante bajomedieval, el santo del cristianismo, el hombre universal del Renacimiento, el hidalgo del Imperio español, el honnête homme del clasicismo francés, el poeta del romanticismo, el capitán de industria del primer capitalismo, el dandy del decadentismo, el artista rebelde de las vanguardias, el soldado de los fascismos, el revolucionario del marxismo. Hoy ya conocemos a un modelo de hombre plenamente acuñado por el mercado global: en España se le conoce como friki, en inglés como geek, en japonés como otaku, y tiene pinta de payaso.

martes, 9 de septiembre de 2008

Piensa mal y acertarás:¿salsichas?

Las leyes son como las salsichas. Duermes mucho mejor cuanto menos sepas como se hacen. Así de franco y sencillo díjolo Otto von Bismark, y cítoles a continuación un fragmento de la Antígona de Sófocles del que no dudo de su conocimiento al respecto. Conviene hacer certera reflexión, acerca de la legitimidad de ciertas fuerzas y de qué es en verdad el derecho, haber conciencia de que el resguardo de lo que nos importa y de lo auténticamente valioso, está a merced de nuestra disposición a y para el ejercicio de la violencia. Otra cosa son los precios por conducirnos "como Dios manda", mas otrora ello no importóles tanto al dignísimo material humano de antaño, pero esa es otra historia, ¿no?.......

-¿Conocías la prohibición que yo había promulgado? Contesta claramente
-La conocía, ¿podía ignorarla? Fue públicamente proclamada
-¿Y has osado, a pesar de ello, desobedecer mis órdenes?
- Sí, porque no es Zeus quien ha promulgado para mí esa prohibición, ni tampoco Diké, compañera de los dioses subterráneos, la que ha promulgado semejantes leyes para los hombres. Y no he creído que tus decretos, como mortal que eres, puedan tener primacía sobre las leyes no escritas, inmutables, de los dioses. No son de hoy ni de ayer esas leyes; existen desde siempre y nadie sabe a qué tiempo se remontan. No tenía, pues, por qué yo, que no temo la voluntad de ningún mortal, temer que los dioses me castigasen por haber infringido tus órdenes. Sabía muy bien, aun antes de tu decreto, que tenía que morir”

domingo, 7 de septiembre de 2008

En "imperativus intoletanti"


A la sazón del vergonzoso estado de las cosas, del sonrojo que arranca de entre lo sano este esperpento entre el que navega la Actualidad, incrústanse con legítima justicia mi siguiente declaración, que no manifiesto, sino prédica del ejemplo, y apología del silencio versus toda controversia dialéctica o voluntad de conversión vía "debate". La desigualdad manifiesta que por naturaleza rige la diferencia entre hombres no admite así, la existencia real de la razón, sino el abuso y confusión demostrados que de la misma se derivan, eso es, esa abstracción y alimento de pusilanimidad vertebradas en derecho y libertad. Caballeros: es así. Por lo tanto, en espada blandiendo y sin humildad alguna con respecto a mi especie les digo:
-No existe el hombre de clase, sino clases de hombres, cuyo espíritu no es encarcelable a la mera frontera que supone la cobardía gregaria.
-La neutralidad es un acto, y el pacifismo un resguardo ante el calor de la virtud de la valentía, y vive Dios que sólo ansía tratados de paz la fría sangre impotente, de boca adiestrada y aférrima enemiga del sacrificio.
-Gente con gente dicen, si?, hombres y gente dice servidor.
-Frente al vicio de discutir, la virtud de imponerse, y en ello si que estriba el hecho del carácter y la solidez de la personalidad. La solitaria firmeza de una roca milenaria.
-El guerrero no se asocia, trázase camino en la oportunidad de las aperezas, el guerrero comulga o coincide y halla el respeto a si mismo en ello, a su inconformidad con respecto a la semejanza.
- Lo extraño es, por contra del decir snob, la evidencia de que no hay sentido común sin prejuicios, y por ende, constatar que no hay discurso relativista y liberal, sin un ingrediente generoso de hipocresía.
-El ocio es un peligroso invitado para el que no hay cuartel en el hogar de la cultura. Así, el hedonismo no es jamás un termómetro de salud sino un índice de dejadez por si mismo. (nuestra civilización malconcibe hoy el concepto de placer, relevando su lugar verdadero en la militia que es vivir)
-La extinción de deber y vergüenza son proporcionales a la prescindibilidad de la vida humana en la sacra tierra.
Reflexiones poco reflexivas, sin rencor y con sincera voluntad de compartirlas para con la piel de mis iguales, un canto a que recuperen y promuevan entre ustedes y lo que acecha, la grandeza del porque sí.


(P.D: ilustración que corresponde a la obra "árbol solitario" de Caspar D. Friedrich)

miércoles, 3 de septiembre de 2008

Junger....

Saludos arcaicos a todos, de quienes espero no menos que deseo, una buena forma en alma, músculos y voluntad. Dicho ello procedo a facilitarles un enlace que merece atención, a ver que les parece. Incorrección política garantizada, ni que decir tiene.
P.D: No se si sería posible-en todo caso arrojo la propuesta- configurar un espacio limitado a esos enlaces que pintan corrosivamente interesantes, algo así como para aterrizar a esas isletas que trascienden la mera información o el vómito de consignas prefabricadas, la autocomplacencia mediocre de la legión de mediocres que exhiben sus "opiniones" por aquí.

Un saludo intempestivo.

http://librodehorasyhoradelibros.blogspot.com/2008/06/figura-del-guerrillero-consideraciones_26.html

jueves, 28 de agosto de 2008

Llueven perros y gatos


“Llueven perros y gatos”, la traducción literal de un proverbio germano para referirse a la lluvia abundante y una de las escasas oraciones pronunciadas, incesantemente, por el compañero alemán apodado bambolotto (muñeca, por su cara esférica y rojiza, una polichinela de dos metros y cien quilos) en castellano. Han llovido perros y gatos en el viaje, dentro y fuera, otra nekía (recogiendo el sentido homérico y jungiano de descenso), una marisma gateada con rodillas huesudas. Pero en lo siguiente trataré de referirme sólo al aspecto sórdido y absurdo de México y cerraré las experiencias seudo-místicas y meta-petulantes en el cajón, luego me introduciré la llave con cuidado por el conducto excretor, que también ha defecado perros y gatos, y me olvidaré durante un tiempo de todo aquello que no debe resonar en la homogénea bóveda de lo rutinario y habitual, ya sea en forma de promesas edénicas de otra vida posible donde los instantes se viven, o como figuración de los miedos y carencias personales. El yin y el yan polarizados para que se dé la sublimidad, como apunta el camarada de vituperio don Rémora, suplantando la unión oriental por la antinomia occidental más descarnada, la experiencia existencial encumbrada en la separación, el Velo de Maya rasgado por la oposición de lo etéreo y la barbarie, repelidas, cargadas con el mismo signo. La alianza en la disociación. Para llegar a la verdad proveída por el dios de la intempestividad deben conjugarse en la desunión los picos más elevados e infames de la condición humana. Retozar con las musas y despeñarse en un lodazal. Algo así he podido experimentar, mis temores y vilezas, mis virtudes y bravuras exaltadas. Pero dejemos la filosofía barata para nuestras sesiones ignominiosas en cualquier bar infecto de la ciudad condal. A continuación les presento un interesante reportaje de bizarrías (palabra a la que adheriremos el sentido anglosajón de bizarre) insólitas, estrafalarias y mexicanas, ilustrado con magníficas fotografías tomadas, en muchos casos, no lo duden, jugándome el pellejo.


Algunos pensaréis que no hay nada más aberrante que don Barclay de Tolly haciendo el solidario por los mundos del Señor, jugando al altruismo y mostrando su cinismo más mugriento al tomarse fotos con la única finalidad de hacerse pasar por un chaval afectivo y tierno. Pero créanme de nuevo, se hallan realidades que estremecerían más que una colaboración de Lluís Llach con Ortodoxia. Así pues, en primer lugar quiero mostrarles el nazijipismo de moda en Centroamérica. Cómo el mundo del mercadillo perroflautil en versión chicana ha absorbido la esvástica hasta poder exponerla con total impunidad en un bolso rastas al lado de otro ídolo de la ultraderecha, Kurt Kobain, es un enigma que en sólo un mes no pude desvelar.



Únicamente poseo ésta foto, no quería levantar sospechas y que pensara que formo parte del Mossad en una cruzada erigida para borrar tal símbolo de la faz de la Tierra, pero el popular emblema del Reich asomaba de vez en cuando en camisetas de hombrecillos oscuros de metro y medio, en la luneta trasera de coches destartalados o en brazaletes de góticos waxikeis (algo todavía más sórdido). Realmente no sé qué significado ha adquirido toda esta parafernalia en Latinoamérica, pero me pareció una contradictio in terminis digna de ser expuesta en nuestro blog. De cualquier modo, me resulta imposible proyectar mentalmente la imagen de un chicano bajito y bigotudo vestido de Hauptsturmführer de las SS, o un enjambre de siniestrillos del DF a modo de Totenkopfverband. Yo sigo creyendo que estos uniformes, insignias y demás alhajas son deudoras de la estética romántica, y quedarían bonitas en alguien como Schiller que, por lo visto, dejó el pathos en Weimar y se tomó unas vacaciones en San Cristóbal de las Casas hacia el 1803, antes de palmarla del susto. Allí, abandonando la vida académica y la fatiga mental que le ocasionaban los entresijos dialécticos y las elucidaciones divagativas, abrió una peluquería que no tuvo mucho éxito pese al esmero dedicado en su decoración, inspirada en die tragische Kunst.

Y es que el romanticismo no goza de buena salud en Nueva España, así advierte a los jóvenes enamorados el siguiente cartel municipal.

Supongo que sin amor puede fornicarse a plena luz del día, vaya, cómanme el rabo, pelo en el escroto y aledaños. Loes en el pecroto. Exudar bigotes y embuchar frijoles desdentados. Bailar el Guajalote en un bautizo con Asmodeo lamiéndote el intestino. Exorcizar los demonios con la torpeza del esperpento. No decía Valle Inclán aquello del espejo convexo, o era cóncavo, qué sé yo. Pero México podría ser un reflejo abombado y desfigurado de la verosimilitud aceptada por nuestra lucidez, dónde las facciones delicadas de una bella dama se reflejan abolladas en una realidad discrepante, perfilando rostros de Sloth y señoritas Salcedo que poseen menos hermosura y más visceralidad. En esa realidad abrupta, separada de nosotros por un acceso al ser desusado más que por el Atlántico y el progreso, el ser se manifiesta pese a los inusuales métodos, desde aquí apreciados necios y mentecatos, de socavar en las profundidades de lo trascendente. Su Dasein, el dasein del pueblo mexicano y de la humanidad, se revela contra él mismo para ser simplemente Sein, sin el ahí o acá o pallá. Con manifestaciones como la siguiente son en ninguna y todas partes, lidian con la metafísica y la superan, conquistando un hueco en el espacio etéreo de lo transhumano:

La religión, si es que aún podemos utilizar tal nombre, si acaso expresiones como la mostrada no superan este vocablo inflado y prostituido durante siglos, esta mentira que se desvela como un sileno invertido ante manifestaciones de cristalina pureza como la anteriormente expuesta. La religión, palabra muerta, escasa, pobre, hambrienta, irrisoria y ridícula para explicar la “fe bigotuda” (cómo letrasado de primer orden he decidido dejar de adorar falsos ídolos y destilar mi alma para abrazar la fe bigotuda). La religión, un cerro ante el escarpado macizo de la verdad enchilada. La basílica de Guadalupe nueva sede de la cristiandad. San Juan Chamula expulsando a protestantes, no el pueblo, la propia tierra contra la herejía. Punición a la falsedad. Cristo indígena, un metarelato en una metabíblia que no es más que la integridad y rectitud sórdida de la fe bigotuda. Porque la verdad tan sólo puede aparecer bajo el manto macilento del absurdo, no se presentará con gran pompa ante la estulticia abaratada del occidental. Ellos lo saben, lo intuyen, no racionalmente, llevan la luz en un bolsillo agujereado, no la agarran, se escapa su significado y aprehenden el referente no el signo que refiere, lo aprehenden como un todo, cómo nosotros asumimos el latir de nuestros corazones, sin preguntas vacilantes. En la fe bigotuda se halla el destino de Dios en la Tierra, pero quienes la poseen no se percatan, no tienen los medios para adivinar la prodigiosa potencia que ostentan y, quizá, es aquí donde radica el derecho a poseerla. La zarza ardiente era un cactus expeliendo mezcal. Me fumo un Delicados. Bolaño lo sabe y no lo soporta. Prefiere ser mortal en Occidente que un inmortal bigotudo errando por el desierto. Bajas un poco y la mixteca es más verde. Los Elegantes saben peor. Un gusano con sombrero y mole en las orejas y el comandante Marcos bajo las aguas subterráneas de Palenque esperando el momento. Esperento el momando. Copiar mal a Cortázar te hace sentir un poco su juego. El juego del Momento. Pero la fe bigotuda no sólo se ampara en la pía abnegación, también hace negocio aprovechándose del turista que cree sentirse cercano a ella al consumir sus detritos.


Se me acaba la saliva y no os merecéis más, perros enrabados, enrabanados. La expresión de Grandeza merecedora de yacer en el mismo lecho junto a Moctezuma y Cuauhtémoc mientras Cortés espía toqueteándose por la mirilla, se descubre en el siguiente ejemplar, elemento decorativo en el salón de una casa oaxaqueña. Dudo que en un espacio tan reducido pueda desvelarse más Intempestividad. Sé que no es un ente propio del México disparatado, pero qué más da, es el corolario al testimonio de quienes saben lo indecible.


Con la esperanza de que mis camaradas devengan hermanos al abrazar la fe bigotuda, se despide un aprendiz del bizarrismo tascendental. Os saluda con amor y besos de estropajo, don Barclay de Tolly.