jueves, 5 de noviembre de 2009
Un nuevo comienzo
Sea bienvenido a la nueva era de la intempestividad
sábado, 28 de marzo de 2009
Perder la persperctiva
Nos hundimos lentamente. Nos hundimos lentamente en un estado de apatía y comodidad. La vida, empero, exige compromiso, atención y lucha.
Compromiso en tanto que devoción y respeto hacía el maravilloso don recibido, y la necesidad de su conservación y excelencia.
Atención al paso del tiempo, a los cambios que se dan y, sobretodo, a aquellos cambios que únicamente se dan en apariencia.
Y, por último, lucha. Porque la lucha es acción, es energía desplegada con valentía y orgullo. La lucha es asumir que la vida no es fácil pero es hermosa aunque reine el conflicto diario.
La vida merece ser vivida con orgullo, con la frente muy alta. Hay que pensar que hasta la montaña más escarpada puede, y debe, ser vencida por el escalador. Y cada vez observo menos estos rasgos en esta sociedad corta de miras y huérfana de eternidad que zozobra cada vez más.
domingo, 4 de enero de 2009
La liturgia de San Juan – Introducción
Será todo un placer honorífico el hecho de publicar una entrada en este soberbio blog-oasis dedicada a las fiestas de San Juan tal y como son celebradas en el bellísimo pueblo nobiliario de Ciutadella de Menorca. ¿Por qué este escrito? Por la importancia capital que un pueblo es capaz, con el corazón henchido de sublimidad, de respetar y adorar sus orígenes y su tradición. Por sorprendente que parezca, la liturgia de San Juan lleva siglos siguiendo el protocolo de la forma más rigurosa, sin modificar un ápice la disposición de todos y cada uno de sus actos, aún a pesar de todas las mutaciones demográficas, urbanas, culturales y políticas. Sant Joan es dogma. A Sant Joan no se le puede modificar nada, pues el mero hecho de insinuarlo podría acarrear la enemistad completa de toda la población.
Las fiestas se celebran en el solsticio de verano, justo cuando la duración de luz diurna está en su máximum. Si bien el solsticio cae en 21, las fiestas se celebran dos días después, el día 23 y el día 24. La característica principal de estas festividades son los juegos y peripecias que realizan los jinetes montados en espectaculares caballos de pura raza menorquina. Estos équidos son de una majestuosidad impresionante. Suelen ser de un negro azabache, altura considerable, increíblemente fuertes y muy ágiles. Es, en suma, una de las mejores razas del mundo. Se supone, y es muy razonable creerlo así, que estos animales fueron introducidos en Menorca por los árabes. El caso es que durante estos dos días una serie de cargos públicos montan dichos caballos y celebran juegos medievales de riesgo considerable. ¿Cuáles son dichos cargos? Principalmente nobles y curas. El protocolo de San Juan es estrictamente feudal, la división entre clero, nobleza y pueblo salta a la vista incluso a los ciegos. En estas fechas, el pueblo es consciente de su papel, es consciente que el noble es noble y que el pueblo es pueblo. ¡Y lo respeta a capa y espada! Todas las castas se respetan entre ellas. Y trabajan para las demás. Todo ser que haya vivido varias liturgias en Ciudadela es consciente que las fiestas son pura tradición que respira esplendorosa. Son esperadas durante todo el año con ansia desmesurada, y una vez finalizadas con el “Darrer Toc de Fabiol” hay incluso gente que llora de emoción incontenible. Servidor se estremece de arriba abajo cuando respira el ambiente dionisiaco que inunda toda Ciudadela. Hay incluso niños de cinco años que cabalgan durante estos dos agotadores días, a lomos de auténticas fieras, lo cual no deja de ser una ardua prueba de madurez. Y lo celebran con orgullo de hombre, pues pasarán a formar parte, merecidamente, de la historia de su tradición.
No me extenderé en demasía. Mi intención era la de bosquejar un breve prefacio de una serie de entradas que se irán sucediendo a lo largo de los próximos meses. Me comprometo a explicar varios de los aspectos de las fiestas de San Juan que puedan tener algún contenido destacable para la gloria de El Partido y la de sus camaradas.
domingo, 28 de diciembre de 2008
Felíz Navidad desde el cono sur
esta entrada simplemente pretende hacerles llegar mis recuerdos desde allende los mares en estos días tan entrañables de turrón, opíparas comidas, solemnes misas y desparrame existencial. Aprovecho la ocasión para felicitarles las fiestas y una muy buena entrada en el próximo 2009, el cual espero sea grande para los intereses de esta insigne comunidad.
Como marca la tradición entregar regalos a los seres queridos les hago ofrenda de un pequeño detalle en vídeo que he encontrado navegando por la infausta red:
Se que ustedes hubieran preferido un solemne escrito sobre la ontología de lo auténtico o un In Memoriam de algún relevante personaje de la historia. Me disculpo de antemano pero les invito al esparcimiento sano recordando e imaginando la gloría de nuestra nación.
Saludos hieráticos
domingo, 14 de diciembre de 2008
Aristocracia de espíritu

En el reducido I Congreso d.p.R., lamentando la ausencia de un pilar insustituible -pese a que su verbo yace entre sus semejantes-, se incitó al desarrollo de la propuesta planteada y las posibles nociones a tematizar. Sin gansadas y ejercicios de literatura barata presento el primer fundamento, espero, de un cómputo lo suficientemente completo para desembocar en la idea global de Intempestividad.
ARISTOCRACIA DE ESPÍRITU
Etimológicamente “aristocracia de espíritu” nace de la apostilla que los camaradas ubicamos invariablemente detrás del vocablo “aristocracia”, un puntilloso detalle que no sirve para dar pompa a un término maldito, empachado y prostituido, una anotación que no pretende justificar el uso de un clasismo fácil, sino significar un estado afamado de nuestras almas. Lo aristocrático remite a la sangre, a la herencia y a la perpetuación de la nobleza de linaje por los lazos de parentesco. Aristocracia sugiere un elitismo impuesto e impostado, una jerarquía fingida, un artificio del poderoso en su codicia de potestad, el ejercicio de control por ínfulas trivialmente megalómanas, la autoridad fáctica y espiritual adquirida por designios inasibles e irracionales que se sostienen en burdos discursos seudo místicos en los que Dios otorga el trono a una estirpe de virtud superior. Aristocracia hiede a mentira, a sistema de castas herméticas que reciben su ser de la común aceptación cedida por el peso de la tradición.
La importancia de la tradición es palmaria, la función de preservación y de significación cultural y espiritual que conlleva es un hecho incuestionable. Uno de los principales problemas de la posmodernidad es la desidentificación con el pasado y la dislocación de un sistema de valores que a modo de preceptos constituyan un marco cohesionado. Desamparo, individualismo descarnado, orfandad, vacuidad, relativismo eunuco, obviedades que integran una actualidad desubicada donde impera la ansiedad y la depresión, porque, al fin y al cabo, el pueblo necesita su soma, su religión, su dios genérico, su guarida, su cobijo, unos ideales colectivos que lo sitúen. Giordano Bruno, filósofo al que muchos miembros de El Partido respetamos, ponderó la importancia capital de una religión común como guía de la muchedumbre que no puede dar a sí misma una ley, que no puede guiar su espíritu hacia la virtud y la excelencia. Aquí reside la Aristocracia de espíritu, la capacidad individual de generar la propia nómon. La gruesa voluntad de sacrificarse y enfocarse a lo trascendente marca una jerarquía que discierne entre el ardor de unos y la apatía de otros.
El aristócrata de espíritu es aquél que abandona la ociosidad del plebeyo, la holgazanería del sumiso, la pereza del mediocre, la desidia del vulgar, la indiferencia del bienestar, la ataraxia del que no quiere sufrir y para ello evita la gloria. El aristócrata de espíritu es trágico y ve en el sacrificio la auténtica religión, el movimiento de renuncia que lo encumbrará. El sabio Rémora nos recordaba las acertadas palabras de Oswald Spengler, que podría ser el resumen de nuestros empeños y pretensiones, de nuestra perspectiva vital: “Quién bienestar sólo quiere, no merece vivir el presente”. Y es que la aristocracia de espíritu es el arrojo con el que desafiamos a una época y con la que nos distanciamos del presente para recaer en él con más ímpetu, el atrevimiento al rotular la insignificancia del conjunto y separaros de éste, el deseo de arraigar en el ostracismo y la incomprensión. La aristocracia de espíritu traza una línea entre aquellos que viven en su tiempo y lo acatan, pasan de puntillas, humildes, sencillos, callados, timoratos, y mueren tumbados, reconciliados con el mundo que no les ha herido, y entre aquellos que tan sólo su muerte es una reconciliación después de una batalla sangrienta y cruel en la que subes y bajas, pereces y resucitas: una experiencia aciaga de pugna en la que redimes tu espíritu y el ser del hombre.
Somos elitistas, no somos iguales y no lo queremos ser, deseamos el enfrentamiento, ansiamos la reyerta, nos regocijamos en la lucha, porque la confrontación con la realidad es nuestro manjar, la única forma digna de habitar en ella. Y allí podemos ser hipérboles y exageraciones, trasuntos inversos del sillón de un ciudadano, fantasmagorías falaces del devenir lineal de un chalet adosado, la intransigencia despreciable de ideas bellas de noble necedad, la ruin violencia que quiebra una apacible velada en el sofá, la intolerancia hacia derechos dictados por la lógica, el esputo de la irracionalidad, el vómito de un mundo empachado de mierda tibia. Ultrajamos la medianía, abrasamos lo comedido, rugimos bajo el fango. Queremos descender hasta lo insondable y ascender hasta la delicia, caer en el pecado y blandir la rectitud. Un aristócrata de espíritu debe estar dispuesto a ser degradado por el dictamen de la sensatez expelido por un pueblo dormido, pues sus sentencias son fruto de la indolencia; exonerado del seno de la igualdad democrática, pues la igualdad es una falacia; maldecido por el sentido común del pobre de espíritu, repudiado por la débil voz de la mayoría, ronca de chupar pollas de humo. Un gran camarada exclamaba que debemos regodearnos en las marismas del vicio para conocer la virtud, eso es parte del vaivén palpitante que sacude nuestras almas, el situarnos en otro ámbito de la existencia que nos diferencie, que nos permita errar, sangrar y herir, eximir el pecado de quién no desea vivir una vida plena para no temer y temblar. Y así llegaremos al Ser, sacrificando la comodidad y la tentación de un mundo de latón, enfrentándonos a nuestro tiempo para ser nuestro tiempo.
_____________________________________________________
Aprovecho para saludar a Rémora y le invito a que exponga sus episodios. No quisiera importunarlo con pérfidos mails y demás horteradas que lo apartan de su cometido.
Saludos elitistas,
Barclay de Tolly con sombrero de copa, capa y bastón
martes, 9 de diciembre de 2008
Aristofobia

martes, 2 de diciembre de 2008
La manifestación del Espíritu en occidente - Segunda parte
Desde la muerte de Cristo y la anunciación del reino de los cielos se crea una tensión enorme en el seno de Occidente. Por un lado está la necesidad de expandir el mensaje emanado del Espíritu por boca de sus seguidores, y por otro lado está la creencia constante e inminente en el Apocalipsis que ha de dar lugar al juicio divino. Se empieza a generar el movimiento doble de adoración y sacrificio en el que todo gira entorno de la divinidad y el miedo. Lo sublime reaparece tras las invasiones bárbaras y la filosofía recupera su capacidad de habla en boca de infieles y judíos para luego poder ser cincelada en monasterios y abadías. El Espíritu vive en el sacrificio que se produce en la construcción de las magnas catedrales. Cada piedra esculpida, cada ladrillo amontonado se cementa con la sangre de los que dan sus vidas por la gloria divina. Por último apuntar que el pueblo vive vidas sencillas en idealizados campos donde labran las tradiciones que perdurarán por siglos. La impureza y el oprobio de la urbe aún no se puede vislumbrar enmedio de un clima brutalizado pero, de algún modo, aún natural.
Con el inicio del humanismo y las primeras migraciones del campo a las ciudades el auténtico Espíritu procede a uno de sus necesarios periodos de ocultación.
domingo, 23 de noviembre de 2008
Gesta en Nueva España
Literatura: "Caballos desbocados"

jueves, 20 de noviembre de 2008
Soñemos...

sábado, 18 de octubre de 2008
LOS PUNTOS SOBRE LAS IES.

Acercamientos: Nietzsche y el 98

A este punto arribados, acerquemos la atención a la sacudida y huella, que por otro lado bastante oficialmente se reconoce, despertó Frederico Nietzsche. Nietzsche-cosa poco común-empieza a escocer en Europa ya 10 años antes de su fallecimiento, corriendo de boca en boca sus blasfemias y radicalismos-"Radicalismo aristocrático" tal y como lo bautiza Georg Brandes- irreverentes. Quien aborda entre sus páginas por vez primera en tierras hispánicas, a la obra del visionario prusiano, es el catalán Joan Maragall, poeta que representa una de las cabezas insignes de la corriente modernista, principiadores estos, en laborar con las cuestiones de la propuesta nietzscheana-o nietzscheísta- del superhombre, la voluntad de poder y la afirmación ultraindividualista y aristocrática. Esta última-aristocratismo- es la que permea principalmente en los ambientes de la época de esta Catalunya, en revistas como el "Avenç" y merced indudablemente al cariño y respeto profesado por el poeta a Nietzsche, que le procura voz en catalán. Es curioso como en el resto de España, llegando ligeramente más tarde la figura de Nietzsche, hace mella su aspecto más anárquico, egoista, voluntarista y de discurso violentamente antisocialista. Una figura clave en la difusión del espíritu nietzscheano, reivindicándose como mayúsculo y ferviente discípulo del mismo, es el vascuence Ramiro de Maeztu, quién más tarde, sin abandonar acaso esa voluntad olímpica, elaboró su obra "Defensa de la Hispanidad" que arengaba y establecía un programa de misión universal y evangelizadora para España. Otro vascuence, que en sus inicios-schopenhaueriano- mostróse reacio a Nietzsche y luego se abrazo con sincera estima y pasión, fue el polémico e icorrectamente honesto siempre Pío Baroja.. Ello refléjase en su vasta obra, indefectiblemente autobiográfica como es difícil que no sea, en dónde abundan personajes de corte y carácter nietzscheano. Prueba de ello son "Zalacaín el aventurero" o "Camino de perfección", que también muy recomendables. Baroja adolece en su propuesta, de cesarismo, fuerte ateísmo, que no antimisticismo, y de actitud netamente del desprecio más reaccionario ante su contemporaneidad. Ortega y Gasset, referente primerísimo del pensamiento filosófico español en Europa, si bien no profesa públicamente adhesión alguna al personaje, también recoge en su bagaje, la influencia de Nietzsche, que participa de su planteamiento existencialista del racio-vitalismo. Otro tanto ocurre con don Miguel de Unamuno, en sumo crítico con el pensador del eterno retorno, pero gran conocedor del mismo, y deudor-sin demérito alguno el acotarlo- de su existencialismo trágico y originalmente cristiano.
Sin olvido a la verdad, cabe anotar pero, que si Nietzsche despertó tan inmensó furor, no fue sino tambien al precio de ser malentendido e incluso ignorado las más de las veces. Fue su estilo poético, su apología de la fuerza y su mesianismo los elementos que jovialmente conquistaron las conciencias más jóvenes, con algunas mínimas excepciones. Nietzsche representó una generosa semilla en la creatividad y la ilusión de una España somnolienta y malherida, el negro ejército de unas nubes que no llegaron a fusilar en tempestad. Aun con ello, merece un reconocimiento toda esta fiebre de principios de siglo, que no ocurrió lejos. Tiempos de poetas, de ilusos, y de páginas célebres, a menudo por pasiva omitidas, en este pueblo donde florece tan libre y cómoda la grosería, la pereza espiritual y las flores más rancias del corazón del espíritu.
viernes, 17 de octubre de 2008
Pensamiento y satanismo
me aparto un poco nuestras temáticas habituales para enlazarles un artículo eminentemente práctico en el que se analiza la presencia de sectas satánicas en nuestra querida España.
Destaco del artículo la sucesión de nombres ilustres que aparecen en la boca de los seguidores del maligno y la vinculación que se da entre ciertos movimientos de ultraderecha y tendencias neo-paganas y anticristianas.
A parte de los clásicos Nietzsche o Feuerbach se destacan las influencias que parecen tener sobre los satanistas personajes del calibre de Rene Guenon, Julius Evola o el ocultista Sebonttendorf.
Espero sea de su interés y que disfruten de una lectura mínimamente amena:
http://manuelcarballal.blogspot.com/2007/03/las-sectas-satnicas-en-espaa.html
Se despide altivamente un fiel de la nobleza del espíritu.
miércoles, 1 de octubre de 2008
Un año de intempestividad cibernética
No quisiera entretenerme en tontunas como hago habitualmente, así que me tomo la licencia de desclasificar algunos documentos ilustrativos de lo que ha sido, es y será nuestra sacra congregación.
¡Siempre intempestivos!







martes, 23 de septiembre de 2008
¡El Partido tortura y asesina!


viernes, 12 de septiembre de 2008
El crimen perfecto...

martes, 9 de septiembre de 2008
Piensa mal y acertarás:¿salsichas?
-¿Conocías la prohibición que yo había promulgado? Contesta claramente
-La conocía, ¿podía ignorarla? Fue públicamente proclamada
-¿Y has osado, a pesar de ello, desobedecer mis órdenes?
- Sí, porque no es Zeus quien ha promulgado para mí esa prohibición, ni tampoco Diké, compañera de los dioses subterráneos, la que ha promulgado semejantes leyes para los hombres. Y no he creído que tus decretos, como mortal que eres, puedan tener primacía sobre las leyes no escritas, inmutables, de los dioses. No son de hoy ni de ayer esas leyes; existen desde siempre y nadie sabe a qué tiempo se remontan. No tenía, pues, por qué yo, que no temo la voluntad de ningún mortal, temer que los dioses me castigasen por haber infringido tus órdenes. Sabía muy bien, aun antes de tu decreto, que tenía que morir”
domingo, 7 de septiembre de 2008
En "imperativus intoletanti"

A la sazón del vergonzoso estado de las cosas, del sonrojo que arranca de entre lo sano este esperpento entre el que navega la Actualidad, incrústanse con legítima justicia mi siguiente declaración, que no manifiesto, sino prédica del ejemplo, y apología del silencio versus toda controversia dialéctica o voluntad de conversión vía "debate". La desigualdad manifiesta que por naturaleza rige la diferencia entre hombres no admite así, la existencia real de la razón, sino el abuso y confusión demostrados que de la misma se derivan, eso es, esa abstracción y alimento de pusilanimidad vertebradas en derecho y libertad. Caballeros: es así. Por lo tanto, en espada blandiendo y sin humildad alguna con respecto a mi especie les digo:
-No existe el hombre de clase, sino clases de hombres, cuyo espíritu no es encarcelable a la mera frontera que supone la cobardía gregaria.
-La neutralidad es un acto, y el pacifismo un resguardo ante el calor de la virtud de la valentía, y vive Dios que sólo ansía tratados de paz la fría sangre impotente, de boca adiestrada y aférrima enemiga del sacrificio.
-Gente con gente dicen, si?, hombres y gente dice servidor.
-Frente al vicio de discutir, la virtud de imponerse, y en ello si que estriba el hecho del carácter y la solidez de la personalidad. La solitaria firmeza de una roca milenaria.
-El guerrero no se asocia, trázase camino en la oportunidad de las aperezas, el guerrero comulga o coincide y halla el respeto a si mismo en ello, a su inconformidad con respecto a la semejanza.
- Lo extraño es, por contra del decir snob, la evidencia de que no hay sentido común sin prejuicios, y por ende, constatar que no hay discurso relativista y liberal, sin un ingrediente generoso de hipocresía.
-El ocio es un peligroso invitado para el que no hay cuartel en el hogar de la cultura. Así, el hedonismo no es jamás un termómetro de salud sino un índice de dejadez por si mismo. (nuestra civilización malconcibe hoy el concepto de placer, relevando su lugar verdadero en la militia que es vivir)
-La extinción de deber y vergüenza son proporcionales a la prescindibilidad de la vida humana en la sacra tierra.
Reflexiones poco reflexivas, sin rencor y con sincera voluntad de compartirlas para con la piel de mis iguales, un canto a que recuperen y promuevan entre ustedes y lo que acecha, la grandeza del porque sí.
(P.D: ilustración que corresponde a la obra "árbol solitario" de Caspar D. Friedrich)
miércoles, 3 de septiembre de 2008
Junger....
P.D: No se si sería posible-en todo caso arrojo la propuesta- configurar un espacio limitado a esos enlaces que pintan corrosivamente interesantes, algo así como para aterrizar a esas isletas que trascienden la mera información o el vómito de consignas prefabricadas, la autocomplacencia mediocre de la legión de mediocres que exhiben sus "opiniones" por aquí.
Un saludo intempestivo.
http://librodehorasyhoradelibros.blogspot.com/2008/06/figura-del-guerrillero-consideraciones_26.html
jueves, 28 de agosto de 2008
Llueven perros y gatos


Algunos pensaréis que no hay nada más aberrante que don Barclay de Tolly haciendo el solidario por los mundos del Señor, jugando al altruismo y mostrando su cinismo más mugriento al tomarse fotos con la única finalidad de hacerse pasar por un chaval afectivo y tierno. Pero créanme de nuevo, se hallan realidades que estremecerían más que una colaboración de Lluís Llach con Ortodoxia. Así pues, en primer lugar quiero mostrarles el nazijipismo de moda en Centroamérica. Cómo el mundo del mercadillo perroflautil en versión chicana ha absorbido la esvástica hasta poder exponerla con total impunidad en un bolso rastas al lado de otro ídolo de la ultraderecha, Kurt Kobain, es un enigma que en sólo un mes no pude desvelar.

Únicamente poseo ésta foto, no quería levantar sospechas y que pensara que formo parte del Mossad en una cruzada erigida para borrar tal símbolo de la faz de la Tierra, pero el popular emblema del Reich asomaba de vez en cuando en camisetas de hombrecillos oscuros de metro y medio, en la luneta trasera de coches destartalados o en brazaletes de góticos waxikeis (algo todavía más sórdido). Realmente no sé qué significado ha adquirido toda esta parafernalia en Latinoamérica, pero me pareció una contradictio in terminis digna de ser expuesta en nuestro blog. De cualquier modo, me resulta imposible proyectar mentalmente la imagen de un chicano bajito y bigotudo vestido de Hauptsturmführer de las SS, o un enjambre de siniestrillos del DF a modo de Totenkopfverband. Yo sigo creyendo que estos uniformes, insignias y demás alhajas son deudoras de la estética romántica, y quedarían bonitas en alguien como Schiller que, por lo visto, dejó el pathos en Weimar y se tomó unas vacaciones en San Cristóbal de las Casas hacia el 1803, antes de palmarla del susto. Allí, abandonando la vida académica y la fatiga mental que le ocasionaban los entresijos dialécticos y las elucidaciones divagativas, abrió una peluquería que no tuvo mucho éxito pese al esmero dedicado en su decoración, inspirada en die tragische Kunst.

Supongo que sin amor puede fornicarse a plena luz del día, vaya, cómanme el rabo, pelo en el escroto y aledaños. Loes en el pecroto. Exudar bigotes y embuchar frijoles desdentados. Bailar el Guajalote en un bautizo con Asmodeo lamiéndote el intestino. Exorcizar los demonios con la torpeza del esperpento. No decía Valle Inclán aquello del espejo convexo, o era cóncavo, qué sé yo. Pero México podría ser un reflejo abombado y desfigurado de la verosimilitud aceptada por nuestra lucidez, dónde las facciones delicadas de una bella dama se reflejan abolladas en una realidad discrepante, perfilando rostros de Sloth y señoritas Salcedo que poseen menos hermosura y más visceralidad. En esa realidad abrupta, separada de nosotros por un acceso al ser desusado más que por el Atlántico y el progreso, el ser se manifiesta pese a los inusuales métodos, desde aquí apreciados necios y mentecatos, de socavar en las profundidades de lo trascendente. Su Dasein, el dasein del pueblo mexicano y de la humanidad, se revela contra él mismo para ser simplemente Sein, sin el ahí o acá o pallá. Con manifestaciones como la siguiente son en ninguna y todas partes, lidian con la metafísica y la superan, conquistando un hueco en el espacio etéreo de lo transhumano:
La religión, si es que aún podemos utilizar tal nombre, si acaso expresiones como la mostrada no superan este vocablo inflado y prostituido durante siglos, esta mentira que se desvela como un sileno invertido ante manifestaciones de cristalina pureza como la anteriormente expuesta. La religión, palabra muerta, escasa, pobre, hambrienta, irrisoria y ridícula para explicar la “fe bigotuda” (cómo letrasado de primer orden he decidido dejar de adorar falsos ídolos y destilar mi alma para abrazar la fe bigotuda). La religión, un cerro ante el escarpado macizo de la verdad enchilada. La basílica de Guadalupe nueva sede de la cristiandad. San Juan Chamula expulsando a protestantes, no el pueblo, la propia tierra contra la herejía. Punición a la falsedad. Cristo indígena, un metarelato en una metabíblia que no es más que la integridad y rectitud sórdida de la fe bigotuda. Porque la verdad tan sólo puede aparecer bajo el manto macilento del absurdo, no se presentará con gran pompa ante la estulticia abaratada del occidental. Ellos lo saben, lo intuyen, no racionalmente, llevan la luz en un bolsillo agujereado, no la agarran, se escapa su significado y aprehenden el referente no el signo que refiere, lo aprehenden como un todo, cómo nosotros asumimos el latir de nuestros corazones, sin preguntas vacilantes. En la fe bigotuda se halla el destino de Dios en la Tierra, pero quienes la poseen no se percatan, no tienen los medios para adivinar la prodigiosa potencia que ostentan y, quizá, es aquí donde radica el derecho a poseerla. La zarza ardiente era un cactus expeliendo mezcal. Me fumo un Delicados. Bolaño lo sabe y no lo soporta. Prefiere ser mortal en Occidente que un inmortal bigotudo errando por el desierto. Bajas un poco y la mixteca es más verde. Los Elegantes saben peor. Un gusano con sombrero y mole en las orejas y el comandante Marcos bajo las aguas subterráneas de Palenque esperando el momento. Esperento el momando. Copiar mal a Cortázar te hace sentir un poco su juego. El juego del Momento. Pero la fe bigotuda no sólo se ampara en la pía abnegación, también hace negocio aprovechándose del turista que cree sentirse cercano a ella al consumir sus detritos. 
Se me acaba la saliva y no os merecéis más, perros enrabados, enrabanados. La expresión de Grandeza merecedora de yacer en el mismo lecho junto a Moctezuma y Cuauhtémoc mientras Cortés espía toqueteándose por la mirilla, se descubre en el siguiente ejemplar, elemento decorativo en el salón de una casa oaxaqueña. Dudo que en un espacio tan reducido pueda desvelarse más Intempestividad. Sé que no es un ente propio del México disparatado, pero qué más da, es el corolario al testimonio de quienes saben lo indecible.

Con la esperanza de que mis camaradas devengan hermanos al abrazar la fe bigotuda, se despide un aprendiz del bizarrismo tascendental. Os saluda con amor y besos de estropajo, don Barclay de Tolly.


